18 de noviembre 2013 - 00:00

Avatares

El presidente saliente, Sebastián Piñera, no se resigna a terminar su vida política con la salida del palacio de La Moneda. En entrevistas recientes se encargó incluso de dejar abierta la puerta a un regreso en 2017 (en Chile no hay reelección inmediata) y dijo que evita el tema con su mujer por la manifiesta oposición de ésta.

Esa intención quedó clara ayer en la gestualidad de las principales figuras a la hora de votar. En Chile, un país verdaderamente organizado, está establecido de antemano el horario de asistencia de cada uno a las urnas, de modo de facilitar la cobertura televisiva... y ampliar la exposición deseada. Según estaba previsto, la candidata oficialista Evelyn Matthei sería la primera en votar, a las 8.30. Media hora más tarde lo haría el actal presidente, treinta minutos después Michelle Bachelet y a las 10.30 Marco Enríquez-Ominami. El problema es que el mandatario buscó cámara y trastrocó todos los planes.

Piñera sólo apareció cuando la postulante de Nueva Mayoría acudió a sufragar, lo que obligó a los canales de TV a compartir pantalla. Asimismo, llevó a la socialista a posponer por un buen rato, mediante una caminata algo curiosa para el momento, la rueda de prensa de ocasión.



Un grupo de jóvenes chilenos, miembros de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), ocupó AyER la sede central de campaña de Bachelet. Los jóvenes, que sumaban un par de decenas, portaban dos grandes pancartas en las que se podía leer: "Vamos a resistir lo que más podamos" y el "El cambio no está en La Moneda, sino en las grandes alamedas".

Isabel Salgado, portavoz de la organización, dijo a los periodistas que la acción fue en rechazo a las elecciones de ayer. "Nosotros hemos crecido viendo que en los años electorales los 'ofertones' llegan, pero uno se da cuenta de que las promesas electorales valen bien poco", declaró Salgado. La dirigente había asegurado hace unos días que la Aces iba a estar "expectante si Bachelet llegaba a ser presidenta" porque esperaban "que cumpla las promesas que ha lanzado en su discurso". "En el 2006 -cuando era presidenta- también prometió un cambio en la educación y engañó a los estudiantes", enfatizó la joven. De hecho, la "revolución de los pingüinos" (por el uniforme de los estdudiantes de liceo) comenzó en el mandatoi de Bachelet y luego siguí, ya con más impronta unhiversitaria en el de Piñera.




• No fue ése el único incidente que sufrió la coalición de centro-izquierda. Desconocidos "hackearon" la página web de uno de sus integrantes, el Partido Por la Democracia (PPD), en la que colgaron un mensaje que cuestionaba tanto al gobierno actual como la plataforma de Bachelet.

Con la imagen de un cómic representando a un aristócrata con monóculo y un vaso en la mano, firmado por "Hacked by Lulzsecurity Chile", se escribieron críticas "por el robo y mentiras que le estarían haciendo al pueblo chileno", dijo el sitio Emol, del grupo del diario El Mercurio.

Los intrusos fustigaron la actuación de Bachelet durante el terremoto de febrero de 2010, "el refuerzo que pidió a Estados Unidos para la opresión de el pueblo mapuche" y hasta "el sueldo que ganan los parlamentarios, el Presidente de la República, versus el sueldo mínimo que ganan los trabajadores".

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