19 de mayo 2016 - 00:00

Avatares

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, voló a Córdoba desde la Ciudad de Buenos Aires junto con un ramillete de gobernadores. Fue en un avión que la Casa Rosada puso a disposición de mandatarios y ministros, sobre todo en el caso de los distritos que no cuentan con avión privado.

•Allí se acomodaron y mixturaron dos dirigentes de Cambiemos -la bonaerense María Eugenia Vidal y el porteño Diego Santilli-, además de otras dos damas justicialistas -la fueguina Rosana Bertone y la santacruceña Alicia Kirchner- y del misionero Hugo Passalacqua (Frente Renovador de la Concordia). Luego una combi los acercó al Centro Cívico, en la capital provincial.

No tuvieron viento a favor, en cambio, otros dos mandatarios de Cambiemos, los radicales Alfredo Cornejo (Mendoza) y Gerardo Morales (Jujuy), que llegaron tarde al cónclave en Córdoba -clave para las finanzas del interior- debido a la demora que sufrieron sus vuelos.

•El mandatario anfitrión, el peronista Juan Schiaretti, recibió a los caciques provinciales del resto del país con una ceremonia protocolar en el Centro Cívico de la capital cordobesa -el Panal, como se conoce a la Casa de Gobierno- y luego se acomodaron, junto a Frigerio, en la Sala de Ministros.

El telón de fondo fue una mañana fría y gris en el centro capitalino cordobés, que los mandatarios se encargaron de matizar con un desayuno que incluyó infusiones, jugo de naranja y medialunas. Tras la reunión, la comitiva se trasladó al Museo Superior de Bellas Artes Evita, donde fueron recibidos con un almuerzo.

•En la noche del martes, un ramillete de ministros de Economía peronistas -al que se sumaron luego algunos de Cambiemos- forzaron cambios en el convenio original por la restitución de fondos. Ayer, el pampeano justicialista Carlos Verna desplegó su vehemencia para imprimirle al texto nuevas mejoras pro provincias.

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