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Avatares de Santiago de Chile
Las comidas del seminario al que asistió Alejandro Vanoli, titular del BCRA, fueron acompañadas por jugos y gaseosas, no hubo bebidas alcohólicas.
• "Antes, los argentinos copaban este tipo de encuentros y ahora sólo está Alejandro Vanoli, el presidente del Banco Central". Éste fue uno de los comentarios más escuchados por los 300 asistentes a la reunión del FMI. Entre las figuras de segunda línea, y como era lógico, también estuvo presente el representante argentino ante el Fondo, Sergio Chodos. El funcionario, es conocido por su pasión por las llamas, a tal punto que posee dos de estos animales andinos, en una quinta en el conurbano. A una de ellas, le puso Evo de nombre. En Chile cultivó un bajísimo perfil que fue interpretado por el temor a que sus eventuales comentarios puedan despertar la ira de su jefe, el ministro de Economía Axel Kicillof. Hubo consenso entre la mayoría de los asistentes en que el país está enfrentando una injusta situación por el accionar de los fondos buitre, así como también en que se desaprovechó la oportunidad de utilizar el encuentro para seguir cosechando adhesiones.
• La titular del FMI, Christine Lagarde participó activamente del seminario asistiendo a casi todos los paneles. Alejandro Vanoli partió el sábado por la mañana tras el desayuno que compartió con sus pares y Lagarde. Los funcionarios asistentes destacaron que estos encuentros sirven para que se converse sobre temas bilaterales "sin la formalidad del despacho". Alejandro Vanoli aprovechó los coffee breaks para conversar con Huang Haizhou, director de China Inernational Corporation e intercambiar tarjetas. Es más, en su breve exposición destacó la complementariedad entre las dos naciones y se refirió específicamente a la compra de trenes que realizó la Argentina al gigante asiático.
•Pese a la reconocida calidad de los vinos chilenos, el FMI parecería haber optado por asegurar la lucidez de los asistentes ya que no se sirvió nada de alcohol en los almuerzos del seminario. Eso sí, se vio a más de un funcionario del organismo salir presuroso a comprar vinos del país antes de partir. Los jugos y gaseosas fueron las bebidas servidas durante las comidas y fue así que Lagarde brindó deseando buenos augurios con una copa de jugo.


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