7 de abril 2026 - 12:09

Licitación de deuda: advierten un movimiento estratégico del Gobierno que cambió el resultado de la última colocación

Un informe de 1816 advierte que operaciones en el mercado secundario habrían distorsionado el resultado oficial, reduciendo el impacto contractivo sobre la liquidez.

El Tesoro y el BCRA realizan un movimiento quirúrgico para administrar la liquidez.

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Movimientos registrados en las cuentas del sector público y en el sistema financiero en la antesala de la última licitación en pesos encendieron señales en el mercado. Según la consultora 1816, el resultado oficial informado por el Tesoro podría no reflejar completamente el efecto real sobre la liquidez.

De acuerdo con el informe, el Tesoro habría realizado operaciones previas que implicaron una inyección de fondos al sistema, lo que relativiza el financiamiento neto comunicado tras la subasta. El análisis, fechado el 5 de abril, señala que el lunes 30 de marzo —un día antes de la liquidación de la licitación— los depósitos en pesos del Gobierno en el Banco Central de la República Argentina cayeron cerca de $2,12 billones, mientras que los encajes bancarios aumentaron aproximadamente $2,93 billones. Para la consultora, esta dinámica sugiere que los fondos fueron canalizados de manera transitoria hacia el sistema financiero.

La principal hipótesis es que el Tesoro habría intervenido en el mercado secundario mediante la recompra de deuda. En particular, 1816 identifica una operación sobre el bono ajustado por inflación TZX27 por unos $1,94 billones a valor de mercado, que habría sido acordada bajo modalidad T+1.

Este movimiento coincidiría con una reducción en el stock en circulación del título, un fenómeno habitual en contextos de canjes o recompras. Sin embargo, al no haberse registrado un canje formal, el informe refuerza la idea de una intervención directa.

Además, la consultora sugiere que el inversor que habría vendido esos bonos —posiblemente una entidad financiera— luego participó en la licitación primaria, adquiriendo el bono TZXS8. De este modo, se habría producido una extensión de duration en cartera, más que un ingreso genuino de nuevos fondos al Tesoro.

Ministerio Economía MECON
Cómo fue la estrategia de la Secretaría de finanzas el lunes pasado

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Qué resultado dio a conocer el Gobierno de la última licitación

Este punto resulta clave para interpretar el resultado oficial. El Ministerio de Economía informó un rollover de 138,5%, equivalente a un financiamiento neto de $3,07 billones. Sin embargo, al descontar el efecto de la operación previa, 1816 estima que el rollover “genuino” habría sido de 114,2%, con un financiamiento neto considerablemente menor, en torno a $1,13 billones.

Según el informe, esta diferencia también explica por qué la licitación no tuvo un impacto significativo sobre la liquidez del sistema ni sobre las tasas de corto plazo. En ese sentido, el stock de pases del Banco Central cayó cerca de $1,81 billones entre el 30 y el 31 de marzo, un ajuste más moderado de lo esperado frente a una absorción de mayor magnitud.

Para la consultora, la inyección previa de liquidez habría amortiguado el efecto contractivo de la licitación. Es decir, parte de los pesos absorbidos en la licitación ya habían sido previamente volcados al mercado a través de la recompra de deuda.

El informe también aporta señales sobre el comportamiento de los inversores. En particular, detecta una mayor predisposición a extender plazos en instrumentos ajustados por inflación, pasando de vencimientos en 2027 a 2028, en función de los rendimientos ofrecidos.

En ese marco, el TZX27 habría sido recomprado a una tasa cercana a CER + 2,6%, mientras que el bono TZXS8 se colocó en torno a CER + 7,6% de TNA a 180 días, con rendimientos implícitos más elevados, lo que habría incentivado el cambio de cartera. Adicionalmente, la diferencia entre la caída de depósitos y el monto de la operación podría explicarse, en parte, por compras de divisas por parte del Tesoro para afrontar vencimientos con organismos internacionales.

“A partir de ahora, los analistas deberán ser más cautelosos al evaluar el impacto de las licitaciones sobre la liquidez”, concluye el informe.

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