Florencia Peña coprotagonizará con Damián de Santo la tira «Botineras», que este mes empieza a grabarse en Telefé.
Pese a la televisación del fútbol, en agosto bajó el encendido general en TV abierta (33.7 puntos). El mayor beneficiado fue, desde ya, el canal del gobierno, que ostenta ahora el monopolio de las transmisiones: pasó de 1.4 de julio a 2.1. Se le auguraba un incremento aun mayor pese a que subió casi 100% y, como siempre, volvió a ubicarse quinto en el ranking. El primer puesto lo mantuvo «Telefé», el único que hasta ahora no emite fútbol (podría sumarse) y hasta logró superar a «Canal 13» en el prime time, tras la caída de Marcelo Tinelli y la buena performance sostenida de Susana Giménez o Julián Weich. «América» y «Canal 9» televisaron algunos pocos partidos, lo que no se vio reflejado en una mejora del rating mensual.
El dato destacado del lunes fue la cuarta temporada de «Peter Capusotto y sus videos» en «Canal 7» y sus 4 puntos de rating, el doble del promedio general de la emisora. El humorista redobló la apuesta y pasó a reírse no sólo del rock & roll y sus derivados sino también del reggaeton o el hip hop. Divirtió Latino Solanas, quien en realidad se llama «Di+Di Moncho Mamani Latino Solanas», donde parodió a raperos que hacen rimar cualquier cosa y su lenguaje oral apoyado fuertemente en lo gestual. Algo así como la caricatura de Dady Yankee. También dijo que su inspiración para componer reggaeton es su propio simulador de perreo: un ventilador con una cola de plástico que se mueve en diferentes velocidades.
Otro personaje desopilante fue Violencia Rivas, una señora mayor y borracha que cuenta su historia mientras patea un perro o le grita a una de sus hijas. Jura ser la precursora del punk en la Argentina, y para ilustrar su historia, se emitieron videos que parodiaron a «Música en Libertad», «Alta tensión» o «Sótano beat». También divirtió el creador no reconocido del Himno Nacional Argentino, quien escribe cartas a su madre y repasa estrofas reales del himno pero con la melodía de «Satisfaction» o «Hey Jude».
Para el bloque «Trabajo forzado» de «CQC» llamaron a Carolina Baldini, famosa por sus escándalos amorosos en torno a Diego Simeone y el tal «bañero». La presentaron como la mujer que siempre fue sinónimo de glamour pero que en ese bloque «sometieron» a trabajar en una fábrica de hamburguesas. Simplemente tenía que tomar un pedazo de carne y pasarlo por la picadora pero ella exigió guantes y amenazó con irse pues no podía tolerarlo. Sin embargo continuó con convicción, mejor de lo que podía suponerse, mientras el movilero Guillermo López se quejaba porque «estoy impresionado de ver la carne triturada y el olor».
«Telefé» comienza este mes a grabar «Botineras», la ficción que irá en prime time (no saben a partir de cuándo), con Florencia Peña y Damián De Santo como protagonistas. La serie surgió mucho antes de la estatización del fútbol pero parece cada día más vigente, pues está inspirada en los romances de los futbolistas. Cansa esta sociedad monotemática, lo que lleva a creer muy improbable el recupero de ficciones en torno a personajes más ricos. Lo repetían siempre Alberto Migré o Delia Fiallo: los temas de las novelas son siempre los mismos porque los nudos conflictivos de las historias universales son sólo 13. En la Argentina quedan reducidos a mucho menos.
Las amigas y compañeras de teatro Griselda Siciliani y Carla Peterson se sentaron en el living de Susana Giménez, quien no disimuló su curiosidad sobre el romance entre Peterson y Mike Amigorena. La actriz, siempre entre risas, dijo que «sale con alguien parecido» y sostuvo que cuando el actor le dedicó el Martín Fierro casi lo mata. Giménez, quien esperaba más locuacidad de su sonriente entevistada, llenó el bache: «Yo lo amé a Mike, porque, primero, era el mejor vestido de la noche, segundo, tiene glamour, es un tipo para estar en el Oscar, y cuando se jugó por vos dije yes».
Como Peterson seguía sin expresar demasiado, Giménez continuó: «Es un Dios, cuando actuó acá y lució esa capa, casi me desmayo». Su novia opinó en cambio que Amigorena le había gustado cuando lo vio cantar «porque se confundía la letra y fumaba habanos». Pero la amiga Siciliani notó que Peterson no quería decir demasiado (¿para qué asiste entonces al living de Giménez?¿Creerá que sólo basta con hablar de su obra?) por lo que salió en su rescate, habló encima y opinó. Entonces Siciliani, más verborrágica y con ganas de recuperar protagonismo, dijo que era romántica. Giménez se entusiasmó: «Ayyy, ¿y con Adrián Suar comen con velas?». Pero la respuesta volvió a decepcionar a la conductora: «Bueno no, tampoco para tanto». Si hay algo que quedó claro, fue la brecha generacional entre las invitadas y la conductora.
Acaso para demostrar que no sólo les interesa el fútbol, en «Canal 7» convocaron a Juan José Campanella y el guionista Marcelo Camaño («Vidas robadas», «Montecristo»), para trabajar en un proyecto que se verá el año que viene. Se trata de la miniserie inspirada en el éxodo jujeño y se sumará al telefilm de San Martín con Rodrigo de la Serna. Ambos programas apuntan a la celebración en 2010 del bicentenario.
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