29 de julio 2016 - 00:00

Avatares de tv

Susana. Volverá al show de talentos que tan bien funcionó en el pasado, con el fin de levantar su rating.
Susana. Volverá al show de talentos que tan bien funcionó en el pasado, con el fin de levantar su rating.
• Como se sabe, en la TV abierta todo lo previsible ocurre. Dado el éxito de "Moisés", Telefé adquirió los derechos de una nueva novela bíblica de la misma cadena: se llama "Los milagros de Jesús", y para no ser confundida con los documentales clásicos de History o Nat Geo en Pascuas o Navidad (o para ser modernos) se publicita como "#SeriaUnMilagroQue", así todo junto como los hashtags de Twitter. La novela, que será el estreno más importante de agosto, se basa en los relatos de los libros de los apóstoles y la vida pública del mesías cristiano. 

• En la misma línea del poco riesgo, Susana Giménez presentará "Su momento", que se vende como nuevo formato pero en rigor recuerda en todo a su show de "talentos" de antaño, para lo que Telefé ya abrió la convocatoria. No se cree que vuelva a repetirse el fenómeno del hombre al horno que fue furor en el "Circo de las estrellas". Tampoco imaginan un revival de los niños cantores que en ese entonces fueron furor. Sin embargo, buscan recuperar algo que ahora se recuerda como una idea brillante cuando siempre fue el rating lo que signó el contenido.

• El programa de Susana recuperó concursos de juegos como "Mi mujer puede", que ya desde su título resulta todo lo misógino que anuncia. Los hombres sentados a una mesa junto a Susana, como si estuvieran en el casino, apuestan cuántos puntos pueden ganar sus esposas en los diferentes desafíos físicos y las observan mientras ellas corren descalzas o cargan fajos de billetes en sus bocas. En el último capítulo estuvo Guillermo Coppola con su flamante esposa, Amalia Granata, quien embarazada corría de una punta a otra con palitos chinos en la boca intentando ganar la prueba, y Oscar Mediavilla junto a Patricia Sosa. Son juegos para los que no hay que tener miedo al ridículo, o miedo a secas, aunque nunca tanto como los de "Canta si puedes", que obligaba a sus participantes a cantar mientras les lanzaban a la cara cucarachas, arañas o toda clase de reptiles..

• A propósito de miedo, entre las dos novedades que llegan a la TV paga, A&E estrena "60 días preso", que en formato de reality sigue los pasos de siete voluntarios dispuestos a vivir por sesenta días en la cárcel. Debuta el martes a las 23 y mostrará a siete temerarios que aceptan experimentar la vida de un preso durante sesenta días, mientras cien cámaras de seguridad registran sus vivencias. Lo de vivir en la selva y comer algas de "Expedición Robinson" a esta altura parece la panacea en un all inclusive comparado con el encierro en prisión.

• El otro lanzamiento llegará por Fox con "2091" y contará con actores latinos como Benjamín Vicuña, Ludovico Di Santo y Luz Cipriota. De rasgos futuristas, explora la naturaleza humana y su instinto de supervivencia en un mundo sin recursos. Se trata de la primera serie original del género, lo que evidencia la intención de todas las cadenas de dejar de ser meros mensajeros de contenidos para hacerse cargo además de la producción, que es lo que genera el mayor rédito. La serie está escrita por Andrés Gelós ("Cumbia Ninja", "Kdabra") y transcurre en el año del título, donde el comportamiento de la humanidad ha llevado los recursos del planeta a un punto de agotamiento extremo y sus habitantes se ven obligados a buscar alternativas para asegurar su supervivencia.

• Varios programas de Canal 9 fueron debut y despedida en muy poco tiempo ("Desgeneradas" es el más vivo ejemplo), y otro, como "Zona I", con Silvia Fernández Barrios y Mercedes Mendoza, mutó para intentar ser lo más parecido a una fórmula que funciona como "Intratables". En lugar de perseguir originalidad, se lanzan formatos algo novedosos que ante el bajo rating son convertidos en lo mismo que se multiplica en TV: paneles de opiólogos que gritan y discuten. Pocos funcionan tan bien como "Intratables", pero así y todo "Zona I" lo copió. Extendieron su duración e incorporaron gente. Le dieron casi tres meses de aire y lo catapultaron a ser una copia fiel del programa de Santiago del Moro. ¿Funcionará ahora?

Dejá tu comentario