10 de diciembre 2009 - 00:00

Azafatas: jueza no pudo entrar al gremio

La situación en el gremio de los auxiliares de a bordo asumió ayer ribetes de sainete, en un paso de comedia que involucró a una jueza federal, un cerrajero que nunca llegó, una fuerza pública que a «media máquina» obedeció a la magistrada y dos grupos de sindicalistas enfrentados de manera irreconciliable.

La jueza Beatriz Ferdman concurrió ayer al mediodía a la sede de la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA) para hacer cumplir su fallo por el que reconoce la victoria de la Lista Celeste en los comicios internos de 2006, y que la oficialista Lista Verde se autoadjudicó. Desde hace tres años los «verdes» -indisimuladamente vinculados al kirchnerismo- estarían usurpando (de acuerdo a la magistrada) la conducción del gremio que representa a comisarios de a bordo y azafatas.

Como nadie le abrió la puerta del sindicato en Bartolomé Mitre y Riobamba, Ferdman pidió el auxilio de la fuerza pública; a las cansadas, la comisaría del barrio envió un patrullero; la jueza solicitó entonces la presencia de un cerrajero para que le franqueara el paso, pero el artesano tardó en llegar el tiempo suficiente para que los «verdes» interpusieran una nueva recusación contra la jueza Ferdman, lo que la obligó a posponer el procedimiento hasta tanto la Cámara se expida sobre ese pedido de la actual conducción del sindicato.

Reclamo

La Celeste es una lista cercana a legisladores de izquierda como Claudio Lozano, «Pino» Solanas y Eduardo Macaluse, quienes hace algún tiempo suscribieron una carta reclamando que se le entregara la conducción de la AAA a la lista que -según ellos y la Justicia- había ganado las elecciones de 2006. Sus figuras más prominentes niegan enfáticamente cualquier vinculación con el caudillo radical Enrique «Coti» Nosiglia, pero admiten que mantienen excelentes vínculos con Ricardo Cirielli, secretario general del gremio de los técnicos aeronáuticos (APTA).

Fuentes de la lista querellante aseguraron a este diario que «no entendemos por qué los otros gremios aeronáuticos, salvo el de los técnicos, tomaron partido por la lista Verde; nosotros siempre estuvimos junto a las luchas de los trabajadores y nos pronunciamos desde el primer día a favor de la reestatización de Aerolíneas Argentinas».

La postura de la Celeste, entonces, no parece diferir demasiado de la que encabeza el actual secretario general de la AAA, Ricardo Frecia; la diferencia habría que buscarla no desde lo ideológico sino en la mayor o menor lejanía de cada lista con el Gobierno de los Kirchner.

Y en esto, Frecia le saca un campo a su rival «celeste» Raúl Salgado: la musa inspiradora de los «verdes» es Alicia Castro, embajadora de los «K» ante el régimen de Hugo Chávez.

Veedores

De ahí también el apoyo irrestricto de los gremios de pilotos (APLA), personal de tierra (APA) y personal superior (UPSA), que incluso oficiaron de «veedores sindicales» en la elección que se celebró hace dos semanas en AAA para renovar las mismas autoridades que hoy son cuestionadas por la jueza Ferdman.

Cabe apuntar que la Lista Celeste boicoteó los comicios, pero varios de sus integrantes se presentaron bajo la «Lista Magenta», que obtuvo un puñado de votos.

La duda por estas horas es qué hará el Ministerio de Trabajo con la designación de Raúl Ojeda como interventor-normalizador de la AAA; la movida de la cartera de Carlos Tomada habría sido ordenada por el propio Néstor Kirchner tras una llamada que le hizo Alicia Castro, con el único objetivo de no entregarle el sindicato a los «celestes».

Si Tomada insiste en poner en funciones al interventor, estará incumpliendo con una orden emanada de un juez; si no lo hace, no tendrá más remedio que abrir las puertas de la AAA para que los «celestes» se hagan cargo de la conducción, algo que parece inaceptable para Kirchner.

Dejá tu comentario