10 de diciembre 2012 - 00:00

Aznar y el mejor tributo a Spinetta

Aznar y el mejor tributo a Spinetta
«Puentes amarillos. Aznar celebra la música de Spitta». Pedro Aznar. DBN y Tabriz 52214.

Cuando se hizo el concierto de los bosques de Palermo que dio origen a este disco, hacía poco menos de tres meses que Luis Alberto Spinetta había fallecido. Con buena parte de los músicos y, particularmente, de los amigos del Flaco más cerca al gobierno nacional, Pedro Aznar fue duramente criticado por ser parte de esta movida auspiciada por el Ministerio de Cultura de la Ciudad; y hasta se hicieron referencias, por cierto muy forzadas, sobre la elección del título del espectáculo, aunque fuera tomado de una canción del propio Spinetta, porque «el amarillo es el típico color macrista».

Desde el trágico final de Spinetta en los primeros días de febrero e incluso desde este recital en abril, han pasado unos cuantos meses. Esta mayor distancia debería poner paños fríos a los cuestionamientos y permitir quedarse con los resultados. Y es ahí donde no queda por hacer sino elogios. Pedro Aznar es, sin dudas, uno de los más brillantes cantantes que tiene la música popular argentina. Su cercanía con el Flaco avala el reconocimiento. Su austeridad artística está fuera de toda discusión. Y su emoción para acercarse con su voz a una obra que es monumental le pone la frutilla al postre.

Aznar se manejó con pocos instrumentos; a veces sencillamente con la guitarra tocada por él mismo. Tuvo como invitados al legendario baterista Pomo -un ex spinetteano puro-, al pianista Andrés Beeuwsaert y a la cantante Roxana Amed para compartir «Durazno sangrando» y «Barro tal vez». Seleccionó una larga lista de grandes y diversas composiciones del homenajeado. Y redondeó un álbum doble que es, hasta el momento, el mejor tributo editado para el genial Spinetta.

Ricardo Salton

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