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Baño de sangre en Nigeria
Una imagen del lunes muestra cadáveres frente a la comisaría de Maiduguri, epicentro del poder musulmán de Nigeria.
Poco antes de viajar a Brasil, el presidente de Nigeria, Umaru Yar'Adua, afirmó que la situación estaba «bajo control» en el norte del país. El presidente nigeriano agregó que está en curso el asalto final contra el líder de los extremistas talibanes, Muhamed Yusuf, en referencia a la situación en Maiduguri, noreste, donde los combates proseguían anoche.
Nigeria es el país más poblado de África, con 150 millones de habitantes. El foco de tensión se expande mayormente por el delta del Níger, pero 12 de los 36 estados se rigen por la sharia (ley islámica) y consideran al Gobierno de Abuja como un títere de Occidente. Precisamente, el delta del Níger es el epicentro de los yacimientos de esta potencia petrolera en términos de reservas.
Anoche, aviones militares y tropas adicionales se trasladaban a la región dominada por Yusuf, cuyos seguidores son miembros de la secta radical islámica Boko Haram, que según el Gobierno central, no tiene vínculos con Al Qaeda. Este grupo lanzó el domingo una ofensiva en cuatro estados, lo que desató la represión y la disposición del toque de queda en las zonas de conflicto.
Por la tarde, policías y soldados habían rodeado la zona en torno a la estación ferroviaria. Testigos dijeron que los islamistas abrían fuego contra cualquiera que se aproximara a sus posiciones.
Agencias AFP y DPA


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