Este cálculo surge del Institute of International Finance (IIF), la entidad que agrupa a más de 300 de los principales bancos del mundo. No sólo el presente les sonríe a los emergentes, también el futuro. Para 2011, seguirán lloviendo capitales a estos países: se estiman unos u$s 830.000 millones, es decir una cifra similar a la de este año.
Pero el trabajo tiene un capítulo dedicado a la Argentina, titulado «Un largo camino a la recuperación del crédito». Según el instituto, que ha tenido una dura posición por el prolongado default del país, el Gobierno argentino fue «parcialmente exitoso» a la hora de encontrar una solución para los bonistas que no ingresaron al canje.
«Sin embargo, no está claro si el país está en condiciones de volver a los mercados por los problemas legales, relacionados con posibles embargos», agrega. Esto se debe a que aún permanecen u$s 6.000 millones en default en manos de fondos combativos que, en su mayoría, mantienen causas en el juzgado de Nueva York.
«Aunque el país aparentemente podría emitir deuda a un costo menor, prefiere utilizar las reservas del Banco Central para enfrentar los pagos». Según el pronóstico del IIF, el año próximo, la Argentina enfrentará un déficit en su cuenta corriente, sobre todo por una fuerte salida de capitales antes de las elecciones presidenciales.
El IIF calcula además que este grupo de países seguirá creciendo fuertemente. Este año, a un ritmo del 6,8% y el año próximo a un nivel algo menor, pero significativo: el 6,2%. Éstos son otros datos que surgen del informe presentado ayer:
El tema de la presión a la apreciación de las monedas emergentes -señala el IIF- «provocará dolores de cabeza para los encargados de definir las políticas monetarias. En las últimas semanas, el tema estuvo en foco, ya que los Gobiernos de muchos países expresaron preocupación por esta apreciación».
En cuanto al crecimiento global, éste será menor en 2011, pasando del 3,4% este año al 2,7% el próximo, pero sobre todo por la debilidad de zonas como Estados Unidos y Europa. «Las economías en ambas regiones estarán marcadas por los ajustes fiscales. En Europa, todo indica que persistirán las presiones por los altos niveles de deuda, lo que mantendrá altas las tasas de interés».
En cuanto a los emergentes, agrega el IIF, se mantendrá un ritmo de crecimiento parecido al de este año. «Será liderado por los emergentes asiáticos, en particular China y la India. La desaceleración será más marcada en América Latina, ya que no estarán presentes factores puntuales como los grandes incrementos en los precios de las materias primas y la expansión fiscal de Brasil anterior a la elección».

