Alp Berker, director deportivo de la candidatura, confía en ganar a partir de una economía sustentable y la mezcla de partes modernas con edificaciones milenarias.
"La situación económica de Turquía es sólida. Mucha de la infraestructura es usada por la ciudad y su desarrollo. El resto del presupuesto lo cubren los sponsors y el Gobierno. La nuestra es una economía fuerte, que crece y rápido", apuntó Berker.
La ciudad tiene más de 2500 años de historia, y la idea de los organizadores es fusionar los elementos de la antigua Bizancio con los edificios del Siglo XXI, además de tener en el medio los bosques del Bósforo. "Queremos mostrarle al mundo entero toda Estambul y no solo una parte", adelantó.
Sobre la infraestructura, Berker explicó que "tenemos alrededor de un 35%, pero eso no quiere decir que el otro 65% lo tengamos que hacer, porque muchas áreas estarán involucradas en competencias temporales, como la maratón o ciclismo de ruta, entonces no necesitamos construirlo".
Por último, la comitiva turca fue muy clara con los casos de doping: tolerancia cero, y ningún caso será admitido. "No considero que pese en la decisión los positivos algunos de nuestros atletas. Por el contrario, creo fuertemente que el COI va a tomar en consideración cómo peleamos en contra del dopaje", concluyó Berker.
| A.G. |


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