27 de enero 2009 - 00:00

Bergara: pista policial desató un temblor político

Daniel Scioli se entrevistó ayer en Quilmes con Leonardo Bergara. El propio gobernador le explicó a la prensa que la rueda de reconocimiento no había sido positiva.
Daniel Scioli se entrevistó ayer en Quilmes con Leonardo Bergara. El propio gobernador le explicó a la prensa que la rueda de reconocimiento no había sido positiva.
 - La prioridad es encontrar a los responsables.
- ¿Pero estudia alguna medida sobre la cúpula policial? 
- Después se verá: ahora tenemos que trabajar para dar con los implicados.
- ¿Y la situación del ministro Stornelli?
- Estamos trabajando, en conjunto, intensamente en el caso.
Al cierre de un día cargado de rumores, Daniel Scioli dejó abierta ayer la posibilidad
de -«más adelante»- producir cambios en la Jefatura de la Policía Bonaerense, a raíz del impacto del caso Bergara, que adquirió un definitivo sesgo político.
Por ahora, lo que no significa que no ocurra en las próximas horas o días, Scioli le confirmó anoche a Ámbito Financiero que, en lo inmediato, no hará retoques en la cúpula de la Bonaerense. Ratificó, además, al ministro de Seguridad, Carlos Stornelli.
Todo el lunes, hasta que apareció en Olivos para compartir con Cristina de Kirchner anuncio de obras y de la declaración de emergencia agropecuaria, Scioli se concentró en un caso que desató multiplicad de versiones y contraversiones en medio de un temblor político.
Actuó, casi, como jefe de la Policía: de hecho, se puso al frente de las investigaciones en busca de la banda que mantuvo, desde diciembre pasado, secuestrado al empresario Leonardo Bergara. Habló con la fiscal Silvia Cavallo y con el juez Luis Armella, del fuero federal de Quilmes.
A ambos, el gobernador les aseguró que pone a disposición de la Justicia toda la información que requieran para investigar la posible intervención de otros efectivos de la fuerza en el secuestro de Bergara.
Mantuvo, además, una reunión de dos horas, en el piso 19 de la sede porteña del Banco Provincia, con Stornelli. Mientras se producía ese encuentro arreciaron los rumores. Allí se decidió que, en lo inmediato, no habrá cambios en la cúpula de la Bonaerense.
Luego Scioli estuvo en Olivos, donde dialogó con Cristina de Kirchner por el caso Bergara. La Presidente, según trascendió, se mostró reconfortada por la liberación del empresario. En Olivos, durante el fin de semana, el tema fue motivo de análisis.
Por la noche, tras confirmar a Stornelli y negar una inminente salida del jefe de la Policía de Buenos Aires, Daniel Salcedo, Scioli se permitió deslizar una humorada: «Yo le digo a Montoya que ponga un impuesto al rumor y va a ver todo lo que se recauda».
En paralelo, el subteniente Jorge López, aseguró ayer ante la Justicia que «le plantaron» el secuestrado en su casa en construcción en la localidad bonaerense de El Pato. El descargo, a pesar de los cual López seguirá detenido, sumó un nuevo dato extraño al hecho.
No fue el único: la liberación, en Pinamar, muy cerca de donde una década atrás apareció el cadáver de José Luis Cabezas, y los llamados al celular de un efectivo para incriminarlo en el secuestro, aparecen como otros episodios curiosos en el caso Bergara.
Presunto mensaje
Fue el motivo por el que Scioli calificó de «extraño» el caso y que desató la intriga sobre un presunto «mensaje» de sectores de la Policía, o de retirados, hacia el gobernador. De todos modos, de Scioli para abajo, el Gobierno se cuidó de interpretarlo de ese modo.
Es más: a dúo, los ministros Sergio Massa y Florencio Randazzo respaldaron la gestión bonaerense y en línea con el planteo del gobernador pidieron enfocar todos los esfuerzos en la detención de los responsables del secuestro que contó con un rescate de más de 200 mil pesos.
Una sola voz del oficialismo, el diputado Fernando Navarro, que preside la Comisión Bicameral de Seguridad de la Legislatura bonaerense, expuso en público la teoría conspirativa: fue «una provocación» porque el Gobierno de Scioli «afectó los intereses de los restos de la 'maldita Policía'».
Desde la oposición, también se abordó el caso. Sebastián Cinquerruí, legislador de la Coalición Cívica (CC), profundizó la teoría de que se trató de un hecho no estrictamente vinculado a la inseguridad. «El motivo del delito es económico o el móvil es político; Scioli debería decir todo lo que sabe», señaló.
Sostuvo, además, que la gestión de Stornelli está «agotada». Una forma de pedir su renuncia.
Por el secuestro de Bergara, hay tres efectivos de la Policía detenidos, un uniformado prófugo y otra persona, que integró la fuerza, que es intensamente buscado.
P.I.

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