Con los días, según prometió, se aventurará a cruzar la frontera que separa su provincia, Santa Fe, de Buenos Aires para recorrer el norte y noroeste bonaerense, donde su figura genera empatía por la gestión como gobernador.
Elisa Carrió paseó por San Fernando con la radical María Luisa Storani el sábado pasado y hará, en estos días, un raid por Quilmes. Sin cruzarse con Stolbizer, su exsocia, la fundadora del ARI y la Coalición Cívica, ahora alma mater del UNEN porteño, se meterá quirúrgicamente en la campaña de la provincia de Buenos Aires -sólo con dirigentes con los que tiene feeling-, convencida de que su estrella, que volvió a brillar el 11-A, puede irradiar fortuna sobre el conurbano próximo.
Julio Cobos también hará su aporte. Juramentó que encabezará al menos dos safaris por la provincia, uno por Bahía Blanca, y otro por Olavarría, territorio de José Eseverri, uno de los puntales del massismo, que en tiempos no tan remotos orbitó al mendocino cuando era un vice con proyección, cierta o simulada, presidencial.
Aportantes
Los tres extraterritoriales, cada uno por su lado, se meterán en la campaña del principal distrito del país con un objetivo pretencioso: el 11-A, la sumatoria de votos de las distintas franquicias radicales, socialistas, del GEN y UNEN, juntaron tres puntos menos que el Frente para la Victoria a nivel nacional. Son unos 450 mil votos de diferencia que quieren acortar con la intención de poder, la noche del 27 de octubre, festejar que son la primera fuerza a nivel país.
A todos -Carrió, Binner, Cobos- los ilusiona la chance de arrebatarle a Cristina de Kirchner el cetro mayor, el último retazo de triunfalismo estadístico, al que se abraza al Gobierno cuando, a pesar de las derrotas provinciales, se para en la tarima de ser la primera minoría federal.
Un repunte en la provincia de Buenos Aires, donde calculan que treparán a 13,5 o 14 puntos, contribuiría a redondear una cifra para que el acuerdo grande UCR-FAP-GEN-carrioísmo se declare ganador en el conteo nacional o, al menos, empatado con el FpV.
Otros actores, como Fernando Pino Solanas y Martín Lousteau, tuvieron y tendrán su papel. El economista que fue ministro cristinista estuvo en Lomas de Zamora y en La Plata. El cineasta planeó, por su lado, una serie de "bolos" en el proselitismo bonaerense.
Victoria Donda, precandidata porteña que no pasó las PASO -valga la redundancia-, es diputada por la provincia de Buenos Aires hasta 2015 y aportará su figura a la campaña del Frente Cívico en el conurbano, en particular junto a Jorge "Huevo" Ceballos, dirigente de Libres del Sur, que va octavo en la boleta de la provincia y reveló que Massa lo tentó con integrarse al Frente Renovador.
Hormiga
El desfile anti-K se conjugará con la gira "hormiga" de Ricardo Alfonsín, que intercala las actividades en el conurbano durante la semana y dedica sábados y domingos a recorridas por el interior, algo similar a lo que hace Stolbizer por su lado para duplicar las presencias.
La dama de Morón aprovechará su presencia en el Coloquio de IDEA para pacificar el vínculo con Vilma Baragiola, la moroísta que jugó suelta en las primarias, y tuvo una buena performance en Mar del Plata. La exdiputada que es candidata a concejal ahora va con su lista pegada a la de Stolbizer, por lo que, se supone, por necesidades mutuas archivarán los chispazos recientes.
| Pablo Ibáñez |


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