2 de octubre 2012 - 00:00

Binner se relame ante fragmentación del PJ, UCR y PRO

Hermes Binner, Jesús Cariglino
Hermes Binner, Jesús Cariglino
El objetivo: trepar del 16,8% de los votos obtenidos en la presidencial de 2011 a un piso del 30% en las legislativas del próximo año. El Frente Amplio Progresista de Hermes Binner se entusiasma con el actual escenario electoral: un peronismo fragmentado entre los liderazgos de Cristina de Kirchner, Daniel Scioli, José Manuel de la Sota y hasta Mauricio Macri.

En el FAP están en pleno proceso de expansión del partido de cara a las legislativas del año próximo. Buscan candidato para encabezar la boleta en territorios casi vírgenes para Binner, como la provincia de Santiago del Estero. Hasta allí viajó el legislador Juan Carlos Juárez (GEN), uno de los encargados de montar una estructura nacional, para reunirse con Gustavo Carabajal, un periodista con militancia en el peronismo, hijo de padre desaparecido durante la última dictadura. El exgobernador socialista de Santa Fe confía en traccionar no sólo votos del segmento progresista, afín al cristinista Frente para la Victoria, sino también del resto de los partidos de la oposición.

Reaparición

Hoy Binner encabezará la tradicional reunión de los martes en la sede porteña del Cemupro. Reaparecerá Margarita Stolbizer, luego de un viaje a Australia con otros diputados nacionales. La cúpula del FAP comenzará a delinear el cierre político del año, que tendrá lugar el 24 de noviembre en Costa Salguero. Será la clausura de una serie de encuentros regionales que llevaron a la dirigencia del FAP a recorrer distintas provincias, como Mendoza, Neuquén, Entre Ríos y Santiago del Estero.

El camino al piso del 30% de los votos en 2013 obedece a premisas políticas lineales. En el FAP estiman que el derrumbe del 23% de los votos de Elisa Carrió en 2007, al 1,5 obtenido en 2011, libera un caudal de sufragios que irán a engrosar la performance del FAP. Lo mismo estiman en relación con el electorado radical, y se entusiasman con la foto del intendente Gustavo Posse junto a Macri y a intendentes del peronismo díscolo, como Jesús Cariglino, de Malvinas Argentinas.

Mientras Binner polariza el voto que no decanta en el PJ, el peronismo se diversifica en distintas vertientes.

El FAP de Binner sueña con un 2015 similar a 2011: tres candidatos peronistas a la presidencia, con el agregado de Macri, quien arrastraría otra porción de votos PJ para diluir al peronismo y arañar un balotaje frente a Scioli, De la Sota o quien sea. En provincia de Buenos Aires, Stolbizer encabezará la nómina de diputados el próximo año, mientras que el senador Jaime Linares será candidato a gobernador por la provincia de Buenos Aires, luego de derrotar a Hilda Chiche Duhalde y a José Pepe Scioli en la competencia por la tercera banca de la minoría en el Senado de la Nación.

A la dispersión peronista se suma el caos radical. Posse se fotografía en público con Macri y Cariglino, almuerza con De Narváez y luego, en privado, le jura al saliente presidente del Comité provincia del radicalismo, Miguel Bazze, que respetará las decisiones orgánicas del centenario partido. Todos movimientos que entusiasman a Binner, un moderado que se ilusiona con ser el primer presidente socialista de la Argentina.

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