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Biotecnología, la apuesta productiva del Nordeste
Una biofábrica en Misiones apuntala con asistencia tecnológica a pequeños productores. Buscan rescatar las especies autóctonas de los montes y la caña de azúcar para la suplementación en ganadería.
Los productores norteños cuentan desde 2006 con el aporte tecnológico de la biofábrica misionera.
Las instalaciones del megalaboratorio se encuentran ubicadas sobre la Ruta 12, a unos siete kilómetros al sur de la ciudad de Posadas y se desarrollaron con el aporte de tecnología cubana, lo que posibilita la micropropagación de vegetales in vitro.
El emprendimiento se puso en marcha a mediados de 2006 y para concretar sus actividades mantiene convenios firmados con el INTA, La Universidad Nacional de Misiones, el Parque Tecnológico de Misiones, la Facultad de Ciencias Forestales, la Universidad Nacional del NEA, además de escuelas e institutos rurales.
En cuanto a los cultivos, cuyo germoplasma se desarrolla en la biofábrica, apunta a aquellos que se realizan en las economías marginales y con una fuerte presencia en la región, tales como mandioca, caña de azúcar y frutas tropicales. De estas últimas, la Argentina es importador, cuando en realidad se podrían producir en las provincias del NEA y del NOA, con una genética y una calidad de plantas que competirían con la oferta de la importación.
En el caso de la yerba mate, pese a que existe el Instituto Nacional de Yerba Mate (INYM) para apoyar su producción, desde la provincia se busca impulsar un cambio tecnológico en las plantaciones a partir del desarrollo de las plantas clonales en alta densidad para que el propietario evalúe la diferencia, disminuya la superficie destinada a este cultivo y el resto lo destine a la diversificación de la producción.
Un trabajo similar se viene desarrollando con la caña de azúcar que hoy presenta un escenario más favorable por el precio y por la posibilidad de producir etanol y también se podría utilizar como complemento para la nutrición de ganado vacuno a partir del ensilado. «Misiones tiene un programa para la producción de carne, y la caña de azúcar es posible utilizarla como complemento alimenticio; por eso también tiene su importancia», dijo a Ámbito del Campo el gerente de la planta, José Cabral.
El Gobierno de Misiones sancionó en 2009 una ley que impulsa el desarrollo de la producción de bioetanol y la ganadería. Algo parecido se realiza con la mandioca, un tubérculo utilizado como alimento. Se trabaja con clones que tienen un material genético superior con un mayor contenido de almidón.
Esta Biofábrica trabaja en el rescate de plantas nativas, medicinales, forestales y lleva adelante varias líneas de trabajo que involucran a la stevia, un vegetal del cual se extrae un polvo utilizado como edulcorante, ananá, banano, caña de azúcar, pino (Pinus taeda), Eucalyptus grandis, frutales (arándano, higo, mora y palta).
Dentro de las especies industriales el laboratorio trabaja en mandioca, olivo y uva. Las líneas de trabajo también incluyen el desarrollo de plantas aromáticas (orégano y menta) y ornamentales, como las flores de orquídea.
El centro de investigación, a través del desarrollo de plantines de alto rendimiento, obtenidos de clones, apunta a beneficiar a los pequeños productores que se encuentren contenidos en cooperativas.

