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Boca apeló al amor propio
Pablo Ledesma grita con alma y vida su gol. El volante aprovechó un mal rechazo de Damián Pérez y abrió el marcador. Boca ganó y está casi clasificado.
Arsenal también necesitaba ganar, por lo que planteó el partido de igual a igual, aunque la gran pelea por la pelota fue en la mitad de la cancha, con muy pocas situaciones de gol.
Boca intentó elaborar más sus llegadas, a partir de la capacidad de Juan Román Riquelme, que estuvo con poca movilidad, notándose su lesión en el tobillo.
Arsenal utilizó sus armas clásicas: la pelota parada y la capacidad aérea de sus jugadores, especialmente la pareja de zagueros Guillermo Burdisso y Lisandro López.
A los 34 minutos se fue Somoza, por doble amarilla y Boca tuvo que rearmar el equipo. Erviti pasó a ser el volante central y Riquelme se paró como volante por izquierda.
En el segundo tiempo Boca se puso en ventaja en una jugada de Santiago Silva, que primero se enredó y después habilitó con un gran taco a Riquelme. Román pateó, Campestrini dio rebote y Damián Pérez intentando sacarla la hizo rebotar en Pablo Ledesma que lo acosaba.
Boca apretó los dientes. Luchó más de lo que jugó y hasta sufrió por momentos, pero sobre el final una gran jugada de Silva en un contraataque terminó en una buena habilitación a Juan Sánchez Miño, que marcó el segundo.
Boca necesitaba ganar y lo logró, ahora ve con más claridad su clasificación en la Copa Libertadores.
Arsenal quedó a cuatro puntos de Boca y tiene sólo seis para jugar, por lo que el grupo parece definido.

