30 de marzo 2012 - 00:00

Boca apeló al amor propio

Pablo Ledesma grita con alma y vida su gol. El volante aprovechó un mal rechazo de Damián Pérez y abrió el marcador. Boca ganó y está casi clasificado.
Pablo Ledesma grita con alma y vida su gol. El volante aprovechó un mal rechazo de Damián Pérez y abrió el marcador. Boca ganó y está casi clasificado.
Sin jugar un gran partido, con más overol que frac, Boca necesitaba ganar para seguir con vida en la Copa Libertadores y lo logró, con todas las circunstancias en contra, ya que jugó más de un tiempo con un jugador menos por expulsión de Leandro Somoza.

Arsenal también necesitaba ganar, por lo que planteó el partido de igual a igual, aunque la gran pelea por la pelota fue en la mitad de la cancha, con muy pocas situaciones de gol.

Boca intentó elaborar más sus llegadas, a partir de la capacidad de Juan Román Riquelme, que estuvo con poca movilidad, notándose su lesión en el tobillo.

Arsenal utilizó sus armas clásicas: la pelota parada y la capacidad aérea de sus jugadores, especialmente la pareja de zagueros Guillermo Burdisso y Lisandro López.

A los 34 minutos se fue Somoza, por doble amarilla y Boca tuvo que rearmar el equipo. Erviti pasó a ser el volante central y Riquelme se paró como volante por izquierda.

En el segundo tiempo Boca se puso en ventaja en una jugada de Santiago Silva, que primero se enredó y después habilitó con un gran taco a Riquelme. Román pateó, Campestrini dio rebote y Damián Pérez intentando sacarla la hizo rebotar en Pablo Ledesma que lo acosaba.

Boca apretó los dientes. Luchó más de lo que jugó y hasta sufrió por momentos, pero sobre el final una gran jugada de Silva en un contraataque terminó en una buena habilitación a Juan Sánchez Miño, que marcó el segundo.

Boca necesitaba ganar y lo logró, ahora ve con más claridad su clasificación en la Copa Libertadores.

Arsenal quedó a cuatro puntos de Boca y tiene sólo seis para jugar, por lo que el grupo parece definido.

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