7 de noviembre 2011 - 00:00

Boca no pudo gritar

Rolando Schiavi se lamenta por el penal que le atajó Germán Montoya, y Emiliano Papa festeja. Boca pudo haberlo ganado, aunque no arriesgó.
Rolando Schiavi se lamenta por el penal que le atajó Germán Montoya, y Emiliano Papa festeja. Boca pudo haberlo ganado, aunque no arriesgó.
Es como si hubieran pactado el empate, porque los dos se conformaron muy pronto con esta posibilidad y ninguno arriesgó para quedarse con el triunfo.

Hubo una jugada clave y fue en el primer tiempo, cuando Fabián Cubero derribó a Sergio Araujo en el área y Héctor Baldassi cobró penal (en la jugada previa el delantero de Boca había acomodado la pelota con una mano, pero era muy difícil de ver). Allí Boca tuvo el triunfo a su disposición, pero Rolando Schiavi ejecutó con displicencia y Germán Montoya se lució atajándolo.

Antes y después, el «pacto de no agresión» funcionó, con un Boca que fue superior en el primer tiempo con Pablo Mouche desmarcándose por los dos costados y con Vélez mejor parado en el segundo tiempo, animándose a cruzar la mitad de la cancha, aunque sin arrimarse demasiado al área.

Germán Montoya y Agustín Orión pasaron una tarde tranquila y por un lado Boca buscó asegurar el punto que lo mantiene en la punta con 8 de diferencia ante Racing, y Vélez le tuvo miedo a la derrota y se aferró a un «digno» empate, sin arriesgar más de lo necesario.

Boca ahora tiene 15 días en pensar en Racing, su actual perseguidor y si le gana en la Bombonera le habrá sacado 11 puntos cuando falten 12 por disputarse. Una diferencia bastante abultada como para pensar que se le pueda escapar el título.

Boca sabe que sumando en las cinco fechas que faltan es campeón y por eso (y por la larga lista de lesionados) arriesga lo indispensable para intentar ganar y si no puede se va a aferrar al empate.

Ayer fue la primera muestra, veremos qué pasa ante Racing, pero Falcioni es un técnico que le da prioridad al orden defensivo antes que a la ofensiva.

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