15 de mayo 2013 - 00:00

Boca, a todo o nada

Juan Román Riquelme, asediado por los periodistas a su llegada al hotel. Boca juega esta noche a las 22 ante Corinthians en San Pablo.
Juan Román Riquelme, asediado por los periodistas a su llegada al hotel. Boca juega esta noche a las 22 ante Corinthians en San Pablo.
Boca juega mucho más que un partido decisivo por la Copa Libertadores de América, se juega ante Corinthians el semestre y parte del prestigio de Carlos Bianchi, ya que en el torneo local marcha penúltimo.

Por eso el veterano técnico apeló a un esquema cauteloso, tratando de hacer valer el gol que logró Nicolás Blandi en la Bombonera, y por ello armó dos líneas de cuatro, con volantes que tendrán como principal tarea no permitir marcar las subidas de volantes y laterales brasileños, para después buscar atacar.

Bianchi cuenta con el retorno de Juan Román Riquelme, que tendrá que ser "el dueño del equipo", quien dirija dentro de la cancha y maneje los tiempos, reteniendo o acelerando la pelota según la conveniencia.

Enfrente está el Corinthians, el último campeón de la Copa, que les ganó justamente a los xeneizes en un partido que Boca necesitaba ganar.

El equipo brasileño volverá a dejar en el banco de suplentes a su estrella, Alexandre Pato, pero pondrá un ataque con Romarinho, Emerson y el peruano Paolo Guerrero, con Danilo como enganche y volantes de buen pie como Ralf y Paulinho.

En principio la lucha se realizará en la mitad de la cancha por el manejo de la pelota, pero con distintas intenciones, ya que mientras el Corinthians saldrá a buscar el partido desde el comienzo, Boca intentará que los minutos pasen lejos del arco de Agustín Orión y poder aprovechar algún tiro libre de Riquelme o un contraataque con la velocidad de Sánchez Miño o la potencia de Blandi.

Juan Román Riquelme declaró: "Corinthians es el favorito porque es el último campeón de la Copa, es local y aparte tienen grandes jugadores como Paulinho y Emerson, pero nosotros estamos tranquilos y tratando de mantener nuestro juego".

Por su parte, Paulinho dijo: "Tenemos que hacer un gran partido manteniendo un ritmo todo el tiempo. Haremos un gran partido sabiendo que nuestra hinchada estará ahí, haciendo su parte".

Las cartas están echadas, Boca juega su suerte en San Pablo y no la tiene fácil.

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