4 de agosto 2011 - 00:00

Bonafini vs. Schoklender por firmas falsificadas

Sergio Schoklender
Sergio Schoklender
La organización Madres de Plaza de Mayo denunciará la supuesta falsificación de firmas de Hebe de Bonafini en documentos que ligan a la entidad con Meldorek, la empresa de Sergio Schoklender. «Hay varias firmas atribuidas a la señora de Bonafini que no son de ella», le dijo a este diario el abogado Eduardo Barcesat, consultado sobre el contrato que Madres firmó con la compañía de Schoklender para pagarle por la entrega de viviendas construidas.

El constitucionalista no quiso precisar si las firmas supuestamente apócrifas son las que figuran en el contrato descubierto por los fiscales Raúl Pleé y Jorge Di Lello y que este diario dio a conocer ayer. Pero aclaró que en algunos documentos de Meldorek, Bonafini dijo «haber visto como propias firmas que no son las suyas».

El papel había sido hallado por Pleé y dio lugar a pedidos de Di Lello al juez federal Norberto Oyarbide para establecer los alcances del posible vínculo entre Madres y Meldorek. El contrato establecía que la compañía, que hasta antes del escándalo eran en un 90% propiedad de Schoklender, cobraba por la construcción y entrega de las viviendas que municipios y gobiernos le encargaban a la Misión Sueños Compartidos, de Madres.

El hallazgo levantó sospechas de los fiscales, para quienes la entidad que preside Bonafini contaba con los trabajadores (más de 5.000), maquinaria y métodos de construcción necesarios para encarar las obras sin necesidad de intermediarios. Sobre todo si se tiene en cuenta que Meldorek tenía registrados apenas siete empleados.

La posibilidad de un contrato entre Madres y la compañía compromete a Bonafini frente a la presunción de que se tratara de una defraudación, es decir el desvío de fondos públicos que debían ser destinados a las obras de construcción hacia una empresa sin una función evidente en el proceso.

Barcesat adelantó que en los próximos días Madres, que fue aceptada como querellante en el expediente, presentará la denuncia sobre la posible falsificación. Oyarbide aceptó esta semana incorporar la entidad como acusadora, lo que le permitirá impulsar la investigación y tener acceso al sumario.

Bonafini designó como abogado querellante a Eduardo Antonio Fachal, que participó en las investigaciones contra la filial local de Mercedes-Benz por supuesta complicidad con la dictadura en la desaparición de operarios. Fachal fue empleado y delegado de la fábrica argentina de Mercedes-Benz entre 1976 y 1977. Y también representó al ombudsman de la Tercera Edad, Eugenio Semino, en una demanda que presentó en 2005 contra el entonces presidente estadounidense, George W. Bush, por presuntos delitos de lesa humanidad.

En la actualidad, el abogado figura en la página de internet de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires como jefe del área de Control Comunal.

Como informó ayer este diario, el fiscal Di Lello citará a Schoklender para la semana próxima a la apertura de las ocho cajas de documentación que aportó el exapoderado de Madres apenas iniciada la causa judicial. Para el mismo día el fiscal llamará a Fachal en su nueva condición de apoderado de Madres. Hasta ayer, la audiencia estaba prevista para el miércoles próximo.

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