16 de febrero 2012 - 10:39

Bono Tango: intentan cerrar hoy operación

• La Ciudad sólo convalidaría una tasa inferior al 10% anual.
• Finaliza el road show en Londres

Mauricio Macri
Mauricio Macri
En unos diez días estaría completada la emisión de un nuevo tramo del bono Tango en el exterior, por un monto de u$s 415 millones. El ministro de Hacienda de la Ciudad de Buenos Aires, Néstor Grindetti, tiene apuro para cerrar la operación: nadie tiene muy claro cuánto durará la actual bonanza de los mercados. Cualquier temblor que vuelva a sacudir a Wall Street o a Europa podría dejar a los emisores argentinos otra vez fuera de juego.

La mejora de los últimos dos meses impactó favorablemente en el riesgo argentino y en particular entre algunos emisores más confiables para los inversores. El bono de la Ciudad que vence en abril de 2015, por ejemplo, presenta un rendimiento levemente inferior al 9% anual en dólares. El compromiso del grupo de bancos que lleva adelante esta operación es intentar una tasa que no supere el 10% o al menos que se ubique en valores muy cercanos a ese rendimiento. El mensaje que desde el Ministerio de Hacienda bajó a los tres bancos colocadores (Barclays, Citi y Pactual) fue contundente: sólo se emitirá el nuevo bono si la tasa es inferior a los dos dígitos. En caso contrario, la transacción quedará para más adelante. En la colocación efectuada hace dos años, el Gobierno porteño aceptó un cupón de 12,5% anual, pero ahora la postura cambió radicalmente.

Estos condicionantes le ponen un fuerte suspenso a la transacción. Recién hoy se develará si el Gobierno porteño podrá efectuar la primera emisión de un bono argentino en el exterior en 2012, por lo que indudablemente se trata de un «caso testigo».

La Ciudad tiene un rango especial, ya que no entró en default en 2002, pese a que tanto la Nación como buena parte de las empresas tuvo que renegociar la deuda. En ese sentido, el distrito integra un selecto pelotón junto a YPF, Telefónica o Pan American Energy. Este grupo tiene acceso privilegiado al mercado de crédito internacional, con tasas bastante más bajas que las que podría conseguir el Gobierno nacional si quisiera endeudarse en el exterior.

Sin embargo, este buen historial crediticio choca con la incertidumbre de los inversores del exterior, ante los cambios en las reglas de juego que llevó adelante el Gobierno en los últimos meses. El temor de los grandes fondos es no poder sacar del país los dólares que inviertan en este título o en los próximos que se emitan con riesgo puro argentino.

La emisión de deuda de Mauricio Macri busca completar un proceso que no se pudo llevar adelante el último trimestre del año pasado, por la crisis internacional pero también por las dudas desatadas en el mercado local tras la decisión del Gobierno de restringirle al público el acceso a los dólares. Dentro del fuerte esquema de control cambiario, uno de los pocos aspectos que quedó al margen es el pago de deudas. Ninguna empresa que haya tenido que cancelar una cuota de intereses o amortización de capital con el exterior tuvo trabas para conseguir los dólares en el mercado cambiario. Se registraron sólo algunas trabas menores con deudas bilaterales, tanto con bancos del exterior como con organismos multilaterales, pero que también fueron subsanadas.

Pero si bien una colocación favorable será presentada como un triunfo por la Ciudad, no dejará de ser una buena noticia también para la Casa Rosada. Sucede que los u$s 415 millones deben ingresar al mercado local y serán comprados casi en su totalidad por el Banco Central, que acumulará más reservas e inyectará pesos en la economía.

Además, en caso de que la emisión resulte exitosa, en términos de monto y de tasa, podría abrirles la puerta a otras provincias que están necesitando fondos frescos, como Buenos Aires y Córdoba. Por ahora, ninguna tiene planes para conseguir dinero en el exterior como lo hicieron en los últimos años, pero dependerá de cómo evolucione el mercado y la percepción de los inversores internacionales del riesgo argentino.

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