30 de marzo 2016 - 00:11

Bonos indexados sufren pérdidas de hasta el 2,5%

Jorge Todesca
Jorge Todesca
 La decisión del Ministerio de Hacienda de cambiar repentinamente la base de medición del CER no tardó en hacerse sentir en los bonos en pesos que ajustan por inflación (ver nota aparte). Todos los bonos que ajustan por el nuevo coeficiente arrancaron la jornada con caídas importantes, que sobre el cierre de la jornada se fueron moderando. Al final, algunos como el Par incluso terminaron con alzas ínfimas, otros como el PR 13 perdieron menos del 1% y la peor parte se la llevaron el Discount (DICP), con una merma del 1,4% y el Cuasipar que cayó un 2,5%.

El impacto terminó siendo acotado por varias circunstancias. La primera es que las idas y vueltas en torno de la medición del CER durarán sólo hasta junio, ya que a partir de ese mes el INDEC se comprometió a divulgar su propio dato de inflación, que es el que volvería a utilizarse para el ajuste de los bonos. Pero al mismo tiempo, los analistas siguen viendo valor en los títulos que ajustan por inflación aún luego de este "desliz". Según Javier Mutal, director de Jacob Financial, "Aún con el cambio de índice, el potencial de mediano y largo plazo sigue intacto. Hay que considerar que con proyección a marzo de 2017, el CER le ganará a la tasa y al dólar".

El impacto de la medida divulgada por el Gobierno resultó inmediato, ya que la medición de San Luis comenzó a aplicarse desde el 26 de marzo hasta el 25 de abril para los bonos en pesos ajustables. La única explicación para este repentino cambio es el ahorro que tal medida provoca, pero al mismo tiempo provocó nerviosismo en muchos operadores, todavía con la memoria fresca de los manejos arbitrarios que hizo el Gobierno kirchnerista con este tema tan sensible. Se estima que hasta junio el impacto de utilizar el índice de San Luis en vez del índice CABA en los bonos oscilará entre 3 y 5 puntos porcentuales, provocando obviamente un impacto negativo en el valor del capital de estos títulos. A partir de allí, como el CER finalmente se empalmará con el índice del INDEC esa diferencia deja de tener significación.

Además de la menor medición de febrero, se supone que lo mismo ocurrirá en abril. Esto se debe a que el impacto de la suba de la tarifa de transporte y de gas se sentirá especialmente en la Ciudad y el conurbano, pero será menor en las provincias. Otro dato no menor es que el Gobierno tomó la decisión de concentrar muchos aumentos en abril en vez de "espaciarlos" en lo que resta de 2016. Esto también tendría su explicación: como el INDEC, a cargo de Jorge Todesca, comenzará a medir "oficialmente" la inflación a partir de mayo, se supone que a partir de ese mes el índice bajará sensiblemente, porque ya se habrán ajustado las tarifas que venían más retrasadas al tiempo que el dólar planchado ayudaría a domar los valores de los alimentos. Por lo tanto, en mayo comenzaría la "segunda etapa" en la lucha contra la inflación, con la idea de empezar a operar favorablemente en las expectativas de los consumidores.

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