Estar tanto tiempo en el negocio y ser parte de la vida cotidiana de millones de hogares suele ser signo de éxito. Pero no todo dura para siempre y esta empresa tan conocida lo sabe: después de más de 100 años en el mercado, atraviesa una de las situaciones más complicadas de su historia.
Después de 140 años en el mercado: la compañía alimenticia que se despide de las góndolas
La empresa, reconocida por estar en millones de hogares, vive una fuerte crisis que la obligó a abandonar su presencia en los supermercados.
-
El pequeño invento que le permitirá a tu mascota pedir ayuda en emergencias
-
Se volvió millonario vendiendo partes de la luna durante décadas: la historia de Dennis Hope
La compañìa atraviesa su peor crisis.
Para colmo, el problema no llega por un solo factor. Varias decisiones desacertadas y una competencia fuerte e inesperada empezaron a marcar el fin de esta tradicional marca, que era muy común en las góndolas de los supermercados y en las alacenas de las casas.
Qué pasó con Del Monte Foods
Del Monte Foods es una compañía estadounidense de alimentos envasados, conocida por sus conservas y por marcas vinculadas a productos de supermercado como Del Monte, Contadina, College Inn, Kitchen Basics y Joyba. La empresa tiene sede en Walnut Creek, California, y su historia comenzó en el siglo XIX.
La firma se presentó en julio de 2025 bajo el Capítulo 11 de la ley de quiebras de Estados Unidos. Ese mecanismo le permitió seguir funcionando mientras intentaba ordenar su situación financiera y avanzar con una venta controlada por la Justicia, sin cerrar sus operaciones de manera inmediata.
Durante ese proceso, la empresa informó que iba a continuar tomando pedidos y enviando mercadería a los comercios. Para sostener esa etapa, consiguió u$s912.5 millones de financiamiento, dinero destinado a mantener la actividad mientras se definía la venta de sus principales negocios.
El cambio de fondo fue que Del Monte Foods dejó de quedar organizada como una sola compañía a cargo de todas sus marcas. Sus negocios principales fueron divididos entre compradores distintos, por lo que parte de sus productos puede seguir en las góndolas, aunque ya no bajo el mismo dueño.
Los motivos de la quiebra
La compañía llegó a la quiebra con una deuda superior a u$s1.2 mil millones. Una parte del problema estuvo relacionada con la pandemia, cuando aumentó la compra de alimentos envasados porque muchas personas pasaban más tiempo en sus casas y buscaban productos fáciles de guardar durante varios días.
La empresa produjo más para responder a ese aumento de demanda y tomó deuda para sostener esa expansión. Cuando el consumo volvió a cambiar, las ventas de sus productos más tradicionales no acompañaron el tamaño del negocio que había quedado armado durante ese período.
El problema no fue solo vender menos de lo esperado. La compañía también tuvo que enfrentar costos más altos para fabricar y envasar sus productos, con especial impacto en las latas, un insumo clave para una parte importante de su negocio. Ese aumento redujo el margen entre lo que costaba producir y lo que podía cobrar en los supermercados.
A esa presión se sumaron las marcas propias de los supermercados. Esos comercios venden conservas y alimentos envasados similares bajo sus propios nombres, muchas veces a precios más bajos. Para Del Monte, eso significó competir donde el consumidor compara mucho el precio antes de elegir.
La deuda también se volvió más pesada por los intereses. Los pagos anuales por intereses casi se duplicaron en cinco años y llegaron a u$s125 millones. Con ventas más débiles, costos más altos y más dinero destinado a pagar, la compañía quedó sin margen para sostenerse como antes.
Cómo se repartió la empresa tras la venta
Fresh Del Monte Produce quedó con la mayor parte del negocio en una operación de aproximadamente u$s285 millones, aprobada por la Corte de Quiebras de Estados Unidos. La compra incluyó marcas y líneas de alimentos envasados, además de la propiedad global de la marca, con ciertas licencias ya existentes.
Esa operación también incorporó negocios preparados y envasados, como Del Monte y S&W en verduras, Contadina y Take Root Organics en productos de tomate, y la línea Joyba. Además, Fresh Del Monte sumó instalaciones en Estados Unidos, México y Venezuela, junto con inventario, contratos y empleados vinculados a esas unidades.
B&G Foods compró el negocio de caldos y fondos de cocina por alrededor de u$s110 millones. En ese paquete quedaron College Inn y Kitchen Basics, dos marcas que la compradora estimó con ventas anuales de casi u$s120 millones.
Pacific Coast Producers tomó el negocio de frutas en conserva. La cooperativa obtuvo inventario y el permiso para vender las marcas Del Monte y S&W en Estados Unidos, México y Puerto Rico dentro de esa línea, después de una subasta controlada por la Justicia dentro del proceso de quiebra.
- Temas
- Millones




