3 de enero 2018 - 22:26

“Borges y Bioy Casares fueron pioneros en el microrrelato”

• DIÁLOGO CON ANA MARÍA SHUA ("LOS AMORES DE LAURITA") SOBRE SU FLAMANTE ANTOLOGÍA PROPIA "TODOS LOS UNIVERSOS POSIBLES"
Su nuevo volumen, que alcanza casi las 1.000 páginas, reúne sus títulos anteriores “La sueñera”, “Casa de geishas”, “Botánica del caos”, “Fenómenos de circo” y “Temporada de fantasmas”.

Ana María Shua. Llamada en España la “reina del microrrelato”, la narradora argentina compiló en un único volumen sus libros anteriores en esta especialidad de literatura sintética.
Ana María Shua. Llamada en España la “reina del microrrelato”, la narradora argentina compiló en un único volumen sus libros anteriores en esta especialidad de literatura sintética.
Los microrrelatos que acaba de reunir en "Todos los universos posibles" (Emecé) dieron a Ana María Shua una nueva atención internacional, que antes había conseguido con "Soy paciente" (su primera novela, Premio Losada), "El libro de los recuerdos" (Beca Guggenheim) y la película "Los amores de Laurita", basada en otra novela suya. Dialogamos con ella.

Periodista: En España la bautizaron "la reina del microrrelato".

Ana María Shua: Me dieron ese título nobiliario, que yo acepté alegremente. Si en la Argentina me hubieran preguntado si soy la reina del microrrelato, habría mirado hacia abajo y dicho: bueno, de eso algo sé. Pero en España hay que ser más directo. El castellano en España no es el del eufemismo como acá. Por eso cuando un periodista allá me preguntó ¿es cierto que es la reina del microrrelato?, dije: sí, por supuesto, quiero mi cetro y mi corona.

P.: Usted publicó cinco libros de microrrelatos.

A.M.S.: "La sueñera", "Casa de geishas", "Botánica del caos", "Fenómenos de circo" y "Temporada de fantasmas", que salió antes en España. Son cerca de mil relatos, eso se nota en "Todos los universos posibles" que los reúne y tiene 999 páginas. Quedaron afuera los que descarté.

P.: ¿Cada libro es temático?

A.M.S.: Intentaba que mis libros fueran temáticos, y no lo conseguía del todo. Con "La sueñera" intente que trataran del sueño y los sueños. Con "Casa de geishas" del deseo humano en sus más amplias posibilidades, quise que fuera un burdel de la fantasía. Con "Botánica del caos" hubiera querido que fueran todas raras especies botánicas. El primer libro con el que realmente lo conseguí fue con "Fenómenos de circo". Descubrí que se trabaja con más comodidad también en el microrrelato si uno puede apoyarse en la realidad y la investigación.

P.: El microrrelato es un género literario de formato muy determinado.

A. M. S.: La idea es que no tenga más de 300 palabras, como máximo una página, mínimo no hay. El más breve que conozco es del mexicano Guillermo Samperio, lleva el título "Fantasma" y el resto de la página está en blanco.

P.: El emblema es "El dinosaurio" de Monterroso: "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí".

A. M. S.: Mientras el guatemalteco Monterroso y el mexicano Arreola trabajaban en microrrelatos, en la Argentina lo hacían Borges y Bioy Casares, que publicaron "Cuentos breves y extraordinarios" la primera antología de microrrelatos en América Latina. En Kafka hay microrrelatos como "Odradek", que Borges publicó en "El libro de los seres imaginarios", y a mi me gusta por su fuerza poética. El microrrelato tiene una amplia variedad de posibilidades, todas las que tiene el cuento. Se pueden escribir policiales, de ciencia ficción, más narrativos o más poéticos. El anglosajón es muy distinto del nuestro, son más narrativos, más realistas, tratan de personajes a los que se conoce por nombre y apellido, y se los ubica en un momento de revelación de su historia. Como el cuento de alta calidad en 20 líneas "Una historia sobre el cuerpo" de Robert Haas, un estadounidense que admiro muchísimo. Puede acercarse más a la anécdota como la mayoría de los de Eduardo Galeano. Lo que me molesta del microrrelato famoso de Monterroso es que hizo que muchos se quedaran con la idea de que cuánto más corto mejor, pero "Los dos reyes y los dos laberintos" de Borges es un microrrelato perfecto y tiene una página.

P.: ¿La característica entre nosotros es lo fantástico, lo extraño, el humor?

A. M. S.: Tiene que ver con nuestra forma de escribir cuentos. La literatura argentina es literatura fantástica. Son muy pocos los autores que no han escrito nunca nada que no tenga que ver con lo fantástico. Uno que se destaca es Puig, siempre rigurosamente realista. Pero en la mayoría se mezclan los cuentos absolutamente realistas con los fantásticos hasta el delirio. Y tienen humor, ironía. Hay antes y después de Borges. Blaistein tiene su libro de microrrelatos, "El mago". Denevi "Falsificaciones". La novedad es que se le puso microrrelato, antes era un cuento muy cortito, y listo.

P.: ¿Cuál es la diferencia entre "Todos los universos posibles", donde reúne sus microrrelatos, y "Que tengas una vida interesante" donde reunió sus cuentos?

A. M. S.: Son muy diferentes. En el cuento tradicional se pueden trabajar personajes, su psicología, las tramas pueden ser complejas. El microrrelato es un chispazo. Una idea que surge, salta, hay que atraparla en el aire y meterla en sus jaulita.

P.: Usted se hizo famosa con "Los amores de Laurita".

A. M. S.: Y ni lo diga, como autora de "El marido argentino promedio". Un error en mi carrera. Me sacó del mundo de la literatura. Por un tiempo me convertí en una experta en maridos. Ese libro tuvo mucho éxito, y un éxito que no quisiera repetir. Tuvo mucha mucha prensa, pero no la que yo quería. Me invitaban a la televisión, a discutir con Dalmiro Sáenz, me llamaban de diarios y revistas. En Planeta me propusieron reeditarlo, dije que no. Con "Los amores de Laurita" llevé el sambenito de autora erótica durante mucho tiempo, pero eso no es tan grave.

P.: ¿Ahora qué está escribiendo?

A. M. S.: Simultáneamente cuentos y microrrelatos. En microrrelatos estoy trabajando con el tema de la guerra, en general y en cada una de las guerras, las bíblicas y las del futuro. Un tema amplísimo que me da muchas, muchas ideas. Estoy leyendo, investigando, con este lujo que me puedo permitir para este tipo de textos que es buscar al azar, como quien no busca.

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