27 de julio 2010 - 00:00

BP manda a su CEO a Siberia y busca recomponer imagen

Detrás, el cuestionado Tony Hayward. Bob Dudley tendrá la difícil tarea de mejorar la eficiencia de la petrolera.
Detrás, el cuestionado Tony Hayward. Bob Dudley tendrá la difícil tarea de mejorar la eficiencia de la petrolera.
Londres - El presidente ejecutivo de la británica BP, Tony Hayward, recibirá una propuesta para ejercer un cargo en el directorio del emprendimiento ruso de la petrolera TNK-BP, una vez que deje su actual puesto, según trascendió ayer.

TNK-BP es responsable de un cuarto de la producción de BP, empresa que en las próximas horas BP nombrará al estadounidense Bob Dudley como su presidente ejecutivo en reemplazo de Hayward, dijeron fuentes cercanas a la firma.

Hayward ha sido duramente criticado por sus deslices en medio del peor derrame petrolero en la historia de Estados Unidos provocado por BP.

Dudley, quien sería designado en las próximas 24 horas como el nuevo CEO, deberá moverse rápido para restaurar la imagen del grupo y para mejorar la seguridad y la eficiencia de la firma. El directorio de BP se reunió ayer para discutir la renuncia de Hay-ward como presidente ejecutivo tras las críticas por el manejo del derrame de petróleo en el Golfo de México, y su reemplazo por Dudley, que lidera los esfuerzos de respuesta al desastre ecológico.

Los inversores esperan que Dudley pueda ayudar a recomponer la imagen de BP en Estados Unidos, dañada por la torpe estrategia de relaciones públicas y por una serie de errores de parte de Hayward. Ese país alberga más del 40% de los activos de BP y gran parte de su crecimiento, pero el enojo público y político por el derrame de petróleo suscitó temores de que la firma podría no seguir operando allí.

Dudley tiene la experiencia de haber atravesado disputas pesadas, como cuando manejó la batalla entre BP y sus socios de Rusia por el control del negocio en ese país. También tendrá que mejorar los antecedentes de seguridad de BP para recuperar el respeto de los legisladores de Estados Unidos.

Esto podría requerir un cambio en el estilo audaz de BP, en el que los gerentes de las divisiones tuvieron mayor libertad que sus pares en otras grandes compañías petroleras y donde la alta gerencia está dispuesta a asumir mayores riesgos comerciales.

«Es necesario un cambio total de la cultura de esta compañía», dijo el representante demócrata Ed Markey, presidente del Comité Selecto de Independencia Energética y Calentamiento Global de la Cámara de Representantes.

Durante los pasados cinco años, BP protagonizó tres de los más costosos y perjudiciales errores ambientales y de seguridad. Una explosión en una refinería de Texas en 2005 mató a 15 trabajadores y le costó a la compañía miles de millones de dólares; un derrame en Alaska en 2006 le ocasionó miles de millones de dólares en multas y ayudó a cimentar en Estados Unidos la reputación de BP como un operador imprudente. Los reguladores culparon de ambos casos a la reducción de costos en BP impuesta por John Browne, el antecesor de Hayward.