18 de octubre 2018 - 00:00

Brasil: la Fiscalía desafía a Bolsonaro y rechaza su plan para legalizar el gatillo fácil

El exmilitar, que lidera los sondeos para el balotaje del 28, quiere impedir por ley cualquier investigación en casos de muerte de sospechosos a manos de policías. Reducirá la autonomía del Ministerio Público.

Acuerdo. Jair Bolsonaro se reunió ayer en Río de Janeiro con el arzobispo Dom Orani Tempesta, con quien firmó un “compromiso en defensa de la familia”, que incluye el rechazo al aborto. Busca así contrarrestar el acercamiento a la Iglesia de su rival, Fernando Haddad.
Acuerdo. Jair Bolsonaro se reunió ayer en Río de Janeiro con el arzobispo Dom Orani Tempesta, con quien firmó un “compromiso en defensa de la familia”, que incluye el rechazo al aborto. Busca así contrarrestar el acercamiento a la Iglesia de su rival, Fernando Haddad.
Brasilia - El Ministerio Público de Brasil cruzó con dureza al candidato de extrema derecha y favorito para el segundo turno presidencial del domingo 28, Jair Bolsonaro, por su plan para liberar por ley de cualquier investigación a los efectivos de seguridad que maten a presuntos delincuentes.

Asimismo, en lo que asoma como el primer conflicto institucional de quien se perfila como amplio favorito para esos comicios por tener en las encuestas una ventaja de 59 a 41% sobre el izquierdista Fernando Haddad, la Procuración General de la República teme ver comprometida su independencia con el nombramiento de un fiscal general afín al ex militar.

La subprocuradora general de la República, Luiza Frischeisen, afirmó, según el diario O Globo, que "cualquiera puede decir que eso es legítima defensa, pero para comprobarlo es necesario investigar".

"Estamos en contra. La 'exclusión de ilícito' ya existe, pero depende de las pruebas", indicó la procuradora. "Con una investigación (de un homicidio) se puede llegar a la conclusión de que hubo legítima defensa. Lo contrario genera desconfianza y falta de apoyo de las comunidades a la policía", agregó.

Frischeisen se refirió al proyecto de ley que Bolsonaro ya presentó como diputado y que pretende imponer en caso de llegar a la Presidencia de Brasil. El mismo consagra el gatillo fácil al establecer que, en caso de muerte de un sospechos a manos de policías, se aplique automáticamente el principio de legítima defensa en beneficio de los últimos sin que se abra ninguna investigación sobre el hecho.

Además de ese proyecto, otros dos, uno del propio Bolsonaro y otro de su hijo diputado, Eduardo, también buscan dar inmunidad a los efectivos que maten a presuntos delincuentes.

La inseguridad y el crecimiento de la violencia asociada al narcotráfico fueron dos de las causas más importantes en el triunfo de Bolsonaro en la primera vuelta del domingo 7, cuando se alzó con más de 49 millones de votos, 46% del total.

El proyecto sobre la aplicación automática de la legítima defensa a los efectivos de las policías militares (estaduales) fue defendido por los candidatos al Congreso del Partido Social Cristiano (PSL) de Bolsonaro, lo que permitió a esa agrupación dar un salto enorme en su representación, obteniendo 52 diputados y cuatro senadores.

Bolsonaro, un excapitán de paracaidistas del Ejército, había dicho en agosto que "si un policía mata a diez, a quince o a veinte (delincuentes) con diez o con treinta tiros a cada uno, tendría que ser condecorado en vez de ser procesado".

El último lunes, en la visita que realizó al Batallón de Operaciones Especiales (BOPE) de la Policía de Río de Janeiro, Bolsonaro insistió con la cuestión y hasta habló de extender la "exclusión de ilícito" a "todos los ciudadanos de bien".

Propuestas

El candidato propone flexibilizar la tenencia y portación de armas como forma de luchar contra la inseguridad.

El gatillo fácil es un problema enorme en Brasil. Según un estudio del Monitor de la Violencia, el año pasado se registraron en ese país 5.012 muertes a manos de policías, lo que supone un aumento del 18,7% con respecto a 2016. Mientras, 385 efectivos fueron asesinados por delincuentes, 15% menos que en el año precedente.

Entretanto, el postulante del PSL dio señales de que dejará de lado la tradición por la que los fiscales de todos Brasil votan una terna para que el presidente elija al procurador general, un indicio de que puede ir contra la independencia del Ministerio Público.

Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff le dieron más autonomía a la PGR al imponerse respetar al más votado de la terna, algo que ha sido crucial para el avance de investigaciones de corrupción que terminaron perjudicando al Partido de los Trabajadores.

Bolsonaro afirmó en una entrevista en televisión que dejará de lado ese criterio para evitar la elección de un fiscal general "de izquierda".

La condición para acceder a ese puesto, afirmó, será que el candidato "esté libre de un cariz de izquierda, que no haya hecho carrera con eso. Que no haya sido un activista".

El procurador general de la República no será un hombre proveniente del Ministerio Público Militar, como se insinuó, pero sí a alguien "que tenga una visión macro y que respete la Constitución y a los parlamentarios que tienen inmunidad por sus opiniones, palabras y votos", señaló.

Luego pretendió volver sobre sus dichos. "Puede que me haya expresado mal. No queremos a la izquierda. Que (el procurador general) sea de centro. No quiero a alguien subordinado a mí, como tuvieron en el pasado la figura del 'encajonador general de la Nación', sino a alguien que piense en grande, que piense en su país. No podemos correr el riesgo de alguien que complique a la nación".

Ámbito Financiero

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