15 de mayo 2013 - 00:00

Brasil: la Justicia consagró el matrimonio igualitario

Brasilia - El Consejo Nacional de Justicia (CNJ) de Brasil, el órgano que reglamenta las decisiones del Supremo Tribunal Federal (STF), legalizó ayer de hecho el matrimonio igualitario, al que se oponen diversas iglesias y grupos políticos conservadores que aún pueden apelar esa decisión ante este último.

En Brasil sólo se contemplaba hasta ahora la figura de la "unión estable" de personas del mismo sexo, por lo que sus miembros son considerados "solteros" y como tales tienen limitaciones en cuanto a herencias y otras garantías reservadas a los matrimonios heterosexuales. La decisión del CNJ, adoptada por catorce votos contra uno, dice que, a partir de la publicación de esta resolución, los registros civiles quedarán "obligados" a convertir una unión estable en un casamiento si así les es solicitado, y que no podrán negarse a casar a parejas de homosexuales.

Según dijeron fuentes del STF, la decisión, "en la práctica, supone legalizar el casamiento entre personas del mismo sexo".

Las mismas explicaron que a diferencia de la Argentina y, más recientemente, de Uruguay y otros países que han permitido el casamiento entre homosexuales mediante una ley, "en Brasil ocurre por una acción del Poder Judicial, ante el silencio del legislador" sobre el tema. Aludieron así a la presión de iglesias y grupos conservadores con legisladores en el Congreso, que han bloqueado iniciativas en ese sentido y presentado proyectos de ley, aún en trámite, que apuntan a "revertir" y "curar" la homosexualidad mediante supuestas terapias psicológicas.

La unión estable había salido consagrada en mayo de 2011 por el STF, que la igualó en derechos al matrimonio, justamente por la falta de legislación al respecto.

Según el CNJ, aunque el Congreso no se ha pronunciado, se debían "armonizar" y "reglamentar" las resoluciones que existen sobre el asunto, con base en principios constitucionales que rechazan todo tipo de prejuicios e "igualan" a todos los ciudadanos ante la ley, independientemente de su orientación sexual.

El magistrado Joaquim Barbosa, en su condición de presidente del Supremo y del CNJ, consideró que "no tendría sentido esperar a que el Congreso legisle para darle efectividad a una decisión judicial". Según Barbosa, en su fallo de 2011 el Supremo estableció de una manera "muy clara que la expresión de la sexualidad y del afecto homosexual no puede servir de fundamento para un tratamiento discriminatorio, que no encuentra apoyo en la Constitución".

El CNJ, que además supervisa y regula la actuación de la Justicia del país, explicó en su decisión que, si algún registro civil se niega a partir de ahora a celebrar un casamiento entre homosexuales, podrá ser denunciado ante ese organismo, que "tomará las medidas punitivas respectivas".

Esta decisión del CNJ puede ser apelada ante el STF por sus opositores, aunque pesa el antecedente de cuando, la Corte Suprema igualó la "unión estable" al casamiento, lo hizo mediante una decisión unánime de sus once miembros. Según datos oficiales, desde esa decisión del Supremo de mayo de 2011, en 13 de los 27 estados del país fueron registradas 1.277 uniones estables de homosexuales, pero la falta de legislación al respecto llevaba a muchos jueces a negar incluso ese derecho. Ahora, esas parejas podrán exigir que la unión estable sea convertida en un matrimonio con todas las de la ley.

La Iglesia Católica, históricamente en contra de esta medida, no se había pronunciado al respecto. La medida fue aprobada en momentos en que Río de Janeiro se prepara para la visita en julio del papa Francisco, quien en sus años de arzobispo de Buenos Aires había bautizado como una "guerra de Dios" la campaña que desplegó sin éxito contra la ley de matrimonio homosexual en la Argentina.

Agencias EFE, AFP y ANSA, y Ámbito Financiero

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