8 de junio 2017 - 00:00

Brasil: se enreda el juicio que define la suerte del presidente

El debate seguirá hoy y podría extenderse hasta el sábado. Algunos medios insisten en que habría una mayoría ajustada a favor de absolverlo, igual que a Dilma Rousseff. Sin embargo, persiste la tensión.

Dilema. Gilmar Mendes, titular del Tribunal Superior Electoral de Brasil.
Dilema. Gilmar Mendes, titular del Tribunal Superior Electoral de Brasil.
Brasilia - La validez probatoria de la confesión del grupo Odebrecht, que admitió haber financiado ilegalmente la campaña electoral de la destituida Dilma Rousseff y el actual presidente, Michel Temer, atascó ayer el juicio que puede desalojar al gobernante del poder.

El proceso que tramita en el Tribunal Superior Electoral (TSE) sobre la presunta financiación ilegal de la campaña electoral de 2014 dedicó casi toda la sesión de ayer a analizar el rol de Odebrecht en esos hechos, pero sobre todo puso en tela de juicio la validez de las delaciones premiadas de sus ejecutivos, aunque sin que se llegara a conclusiones.

Las defensas de Temer y Rousseff demandaron la nulidad de las pruebas obtenidas de Odebrecht, alegando que fueron introducidas durante el curso del proceso, que no constaban en la acusación inicial y que se trata de simples "delaciones no comprobadas" y, por tanto, "inválidas". En los testimonios que prestaron a la Justicia, exdirectivos de Odebrecht confesaron que el grupo entregó al menos 150 millones de reales (45 millones de dólares al cambio actual) para la campaña de la fórmula Rousseff-Temer.

El problema radica en que la confesión de Marcelo Odebrecht, extitular de la firma, y numerosos exejecutivos ocurrió casi dos años después de la instauración del juicio, lo que incluso para algunos de los siete miembros de la Corte puede impedir que sea utilizada en el proceso.

El instructor del caso en el TSE, Herman Benjamin, se negó a que esos testimonios sean anulados, insistió en que integran toda la trama que se investiga y señaló que es "más que público" que esa financiación ilegal de Odebrecht es parte "central" del proceso.

Sobre las alegaciones de las defensas, que insisten en rechazar elementos de prueba que no fueron tomados en cuenta en la acusación inicial, Benjamin declaró que "no hay hechos nuevos, sino hechos que no eran explícitos" cuando se instauró el proceso y ahora sí lo son.

El debate sobre ese punto continuará hoy, cuando el tribunal pretendía concluir el proceso, aunque el propio presidente de la Corte, Gilmar Mendes, avisó que puede convocar sesiones extraordinarias para el viernes y el sábado si fuera necesario.

Los jueces mantuvieron intercambios por momentos tensos, lo que todo Brasil pudo ver por televisión.

En uno de ellos, Mendes, miembro también del Supremo, ironizó el método de trabajo de Benjamin al decir que él es alguien capaz de indagar desde "doleros (traficantes de divisas o "cueveros") hasta agentes de seguridad y dueños de cabarets", lo que haría que el proceso se prolongue eternamente.

En el juicio está en riesgo la continuidad de Temer en el poder que heredó de Rousseff el año pasado, cuando la entonces presidenta fue destituida por irregulares manejos del presupuesto.

Si hubiera una sentencia condenatoria, la victoria de la fórmula Rousseff-Temer en los comicios de 2014 sería anulada y el Congreso debería designar a quien concluirá el mandato que vence el 1 de enero de 2019.

Mendes habló de no desestabilizar al país en medio de la actual crisis, lo que fue interpretado por los analistas como una posición favorable de su parte a votar la absolución de Temer.

Otro juez, Napoleão Nunes Maia, criticó las delaciones premiadas, lo cual reforzó las especulaciones sobre su posible voto por la absolución de Temer. El instructor, Benjamin, votará por la condena, se descuenta.

Según pronósticos de algunos medios de prensa, habría una mayoría de 4 a 3 a favor de la absolución.

Otra posibilidad sería que alguno de los magistrados pida "vista" para analizar mejor las pruebas, lo que podría demorar meses una sentencia. Ese escenario también es deseado por el presidente.

No obstante, esa supuesta estrecha mayoría podría mutar y convertirse en una capaz de condenarlo, algo que ningún analista descartaba ayer. En ese caso, Temer podría apelar a la sentencia y mantenerse en el poder durante meses. Pero quedaría tan debilitado que podría ser abandonado por aliados clave y verse obligado a renunciar.

Agencias EFE y ANSA,


y Ámbito Financiero

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