Singular rueda la de ayer, donde estando los mercados sin su centro rector -feriado de Wall Street- todos fueron a procurarse algunas presas positivas a expensas de las aguas bajas en los negocios, de todos los recintos. Y cada uno retornó a su base, pudiendo hacer un recuento más que interesante. En Europa -vaya casualidad- el titular del Banco Central salió a difundir que se mantendrían tasas en condiciones actuales (o más bajas todavía). Un estimulante que tuvo réplica inmediata sobre los distintos indicadores de la región, con subas de dos y tres por ciento. Hasta el Bovespa pudo capturar un buen saldo, con el 1,7% de incremento, quebrando una racha adversa. El Merval no se quedó al margen de una rueda donde llovía "sopa", sacando el máximo posible para huirle al temido perforar del piso de los 3.000 puntos. Tuvo mínimo en 3.028 -que fue superior al cierre anterior- saliendo en línea vertical hasta alcanzar los 3.096 de techo de máxima que, también, fue el cierre consagrado. Nada menos que un 2,4% resultó el porcentual en líderes, con diferencias de 33 papeles en suba, contra solamente 9 plazas en descenso. En el listado mayor, todas las actuantes se movieron hacia arriba y con numerosos papeles anotando más del dos, hasta más del tres, por ciento de ganancia. Una rueda que lució muy brillante en cuanto a cotizaciones, pero que careció del respaldo confiable de la otra variable. Solamente $ 23 millones en acciones (lo que hizo Tenaris sola, en rueda anterior) conformó el ritmo lento de órdenes. Y donde una muy limitada demanda se encontró con ausencia de liquidez en la otra fuerza del mercado. Con muy poco se consiguió mucho, lejos de un conjunto armonioso. La Bolsa, pescando.
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