11 de agosto 2015 - 00:17

Buitres: cámara de EEUU falló a favor contra demanda de "me too"

• OBLIGARÁ A GRIESA A RECALCULAR DEUDA QUE RECLAMABA LA "SEGUNDA GENERACIÓN".
• SE LE DEBERÁN A SINGER U$S 1.000 M MENOS.

Buitres: cámara de EEUU falló a favor contra demanda de me too
 Finalmente un día, y después de 12 fallos consecutivos en contra, la Justicia de los Estados Unidos avaló ayer una apelación de la Argentina y le dio la razón al país ante una demanda de los fondos buitre. La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, resolvió ayer frenar un fallo de Thomas Griesa de primera instancia y obligar al juez a recalcular la demanda de los "me too", reduciendo el monto que estos "fondos buitre de segunda generación" le reclamaban al país y que el magistrado había calculado en más de u$s 5.400 millones originales calculados a octubre de 2013. Este monto, actualizado, superaría hoy (si se siguieran los criterios de Griesa) los u$s 8.000 millones a julio de 2015, y llevarían el total de deuda que le reclaman los fondos buitre a la Argentina a más de u$s 15.000 millones.

Según la decisión de la segunda instancia de los Estados Unidos (donde el país tuvo al menos cinco fallos negativos consecutivos hasta el de ayer), Griesa se excedió en sus funciones y debería ahora recalcular la deuda y los derechos de los "me too"; siguiendo los lineamientos que la cámara ya le había asignado en agosto de 2014 cuando avaló estos reclamos. Según el dictado de corte de la segunda instancia, el pasivo no debe ser tomado de la misma manera que los fondos buitre de primera generación (Elliott, Aurelius y compañía, que iniciaron la causa a mediados de 2008); sino como un cálculo posterior, y contabilizando desde que Griesa abrió este segundo juicio a comienzos de este año.

Griesa había favorecido a los "me too" en junio pasado, habilitando sus derechos a demandas para que puedan exigir lo que en 2013 habían obtenido los fondos buitre liderados por el Elliott de Paul Singer; lo que derivó en una multiplicación de la deuda que debía la Argentina a una nueva generación de acreedores que había comprado deuda impaga del país luego del default de 2001 desde 2006 en adelante (fundamentalmente luego del fallo negativo de 2013); en especial a bancos y tenedores de bonos argentinos europeos que eligieron desprenderse de los papeles. En el caso de estos últimos se trataba, en su mayoría, de familiares de acreedores que en algunos casos ya habían fallecido.

En cuanto a los bancos, estaban en posesión de entidades financieras multinacionales de primer nivel que no querían aparecer reclamando los mismos derechos que los fondos buitre. Entre otros, dentro de los "me too" se encontraban Bracebridge, GMO LLC y Lightweater Partner; además del fondo Dart de Kenneth Dart.

Ayer la cámara avaló la apelación de la Argentina, rechazando el pedido de tenedores particulares por no haber Griesa llevado adelante "una audiencia probatoria" y "en lugar de seguir nuestra orden y adoptar un enfoque individualizado de daños y perjuicios, el tribunal resucitó la clase original de definición de los demandantes".

El fallo, de 15 páginas, es particularmente crítico contra Griesa; al que se le pide especial consideración por la posición del default argentino y el estudio más pormenorizado de los "daños y prejuicios" para los tenedores de los bonos impagos.

La cámara de segunda instancia refiere, entre otras cuestiones, a que Griesa no debe tomar como literalmente igualitarios los reclamos de los fondos buitre primarios y los "me too", ya que los daños producidos serían sensiblemente inferiores.

Con esto la cámara avala un pedido original que había expuesto ante esa instancia en abril pasado Carmine Bocuzzi, uno de los abogados del estudio Cleary Gottlieb Steen & Hamilton (CGS&H) que representan al país. Según Bocuzzi, para este último reclamo la Justicia debería tomar en cuenta las circunstancias de la operación de compra de los bonos aún en default, y separarlos del primer fallo de Griesa que le dio la razón a los fondos buitre por unos u$s 1.330 millones originales. Para el abogado, sería transformar en "Clase A" demandas de "Clase B", igualando derechos a reclamos diferentes. Ayer la cámara avaló esta posición. Ahora, hacia delante, sólo tendrán derechos plenos los tenedores de "clase continua", esto es, los fondos buitre originales. Para el resto, Griesa deberá tomar en cuenta otro tipo de indexación más limitada; reduciendo así el monto reclamado por los "me too" a la Argentina.

Entre otras consecuencias del fallo, dictado a partir de la causa "Puricelli vs. Repúblic of Argentina" (por Eduardo Puricelli, el acreedor particular que inció las acciones contra el país) será que el reclamo de Elliott se reducirá de manera notable. De los u$s 835 millones originales (sin indexación); el fondo de Paul Singer reclamaba otros 3.060 millones fruto de las recompras de bonos en default adquiridos luego del fallo de Griesa de 2013 y su integración al listado de los "me too".

En total Elliott reclamaba unos u$s 4.000 millones actualizados, que ahora, como mínimo se reducirán en u$s 1.000 millones menos.

El fallo también limitará las acciones de los fondos buitre de "tercera generación".

Esto es, los que compraron deuda posdefault y exigen una "aceleración". Entre ellos, y según anticipó en su momento la agencia Bloomberg, el más importante es el Owl Creek Asset Management, que afirmó que está trabajando con la firma de abogados Jones Day para convocar a otros acreedores en igualdad de condición, con el fin de sumar masa crítica para incorporarlos a su Fondo de Recuperación de Títulos de Argentina, creado en septiembre del año pasado con el fin de convencer a holdouts de presionar por una alternativa diferente para cobrar la deuda en default.

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