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Buitres Dart y Elliott otra vez sobrevuelan Grecia
• COMPRARON DEUDA DE ESE PAÍS AL BORDE DEL DEFAULT ENTRE 2010 Y 2012.
• AHORA ESPERAN NUEVA REESTRUCTURACIÓN.
Paul Singer
Tanto Elliott como Dart habían comprado deuda griega entre mediados de 2010 y junio de 2012, acumulando tenencias por más de 3.000 millones de euros. En general, la recolección de titulos públicos helenos se hacía en bancos privados de primera y segunda línea de Europa, que fueron liquidando (primero despacio y luego a toda velocidad) para "purificar sus tenencias" con activos griegos luego de la crisis europea que alcanzó a España, Irlanda y Portugal, antes de concentrarse en Grecia. Tanto Elliott como Dart pagaron en esos tiempos no más del 50% del valor papel de los bonos y se convirtieron con el tiempo en los principales acreedores privados de la deuda Griesa, por encima incluso de cualquier inversor local. Para el momento de la reestructuración de la deuda de mediados de 2012, sólo la banca griega y la alemana superaban en tenencias financieras los activos que ambos fondos buitre tenían en su poder. De alguna manera, ambos repetían en esos años la misma operación que durante marzo y noviembre de 2001 había realizado en la Argentina: comprar bonos a entidades privadas de primera o segunda línea, para luego especular con una declaración de default y reclamar finalmente el pago del 100% de la emisión a través de las presentaciones en tribunales.
En parte la intención se frustró con el acuerdo de junio 2012, donde ambos fondos buitre ingresaron en el plan de emisión de nueva deuda por unos 6.000 millones de euros, de los cuales Elliott y Dart detentaban unos 3.000 millones. Como el acuerdo no implicó nominalmente quitas, ambos fondos no pudieron reclamar judicialmente como contra la Argentina. Lo que sí lograron igualmente fue un tremendo negocio de un reconocimiento de una ganancia del 50%, al haber comprado a mitad de precio entre 2010 y 2012 lo que luego fue reconocido por Grecia al 100%. De hecho, Dart anunció públicamente en junio de 2014 que cobró unos 436 millones de euros de intereses de la deuda griega reestructurada.
La situación cambiaría ahora si Tsipras cumple su promesa y cambia las condiciones de la reestructuración de la deuda griega de 2012. Sería la excusa que los fondos buitre con deuda griega en su poder estarían esperando para comenzar a operar con lo que más saben y conocen: las acciones en los tribunales, en este caso europeos, para reclamar el 100% del pago cash, más intereses y multas al país deudor, en este caso Grecia.


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