- ámbito
- Edición Impresa
Buitres: Prat Gay mantendrá los abogados (pero contratará a otro)
Thomas Griesa
Entre los nombres en danza se encuentran los del estudio Shearman & Sterling, y el buffet Watchel-Lipton Rosen & Kratz. En ambos casos, dos estudios especialistas en discutir términos financieros entre acreedores. El primero está ubicado en la 5 Lexington Avenue New York (muy cerca del despacho del "special master" Daniel Pollack) y tiene entre sus clientes al Deutsche Bank a Dow Chemical y otras compañías que buscan al bufete para solucionar problemas de estructuración y lanzamiento de deuda. El segundo se ubica en la 51 West 52 Street (más cerca del juzgado de Griesa) y tuvo entre sus clientes al Lehman Brothers y el Hard Rock Café cuando ambos debieron reestructurar sus deudas. Ambos estudios cuentan con una oficina especialmente dedicada a negociar pasivos financieros y aseguran contar con especialistas puntuales en el sistema bancario y de fondos de inversión norteamericanos.
El equipo de Prat Gay presentará hoy las condiciones que deberá cumplir el estudio a contratar, y abrirá una audiencia pública en los próximos días para determinar cuál será el bufete que asumirá la tarea. La idea es que para la segunda semana de enero, cuando el secretario de Finanzas, Luis Caputo, viaje a Nueva York para su tercera reunión privada con Pollack, ya esté contratado el nuevo equipo de abogados que directamente se sentará en ese ámbito a negociar con los representantes de los fondos buitre, especialmente el abogado Robert Cohen, que litiga a favor de Elliott, el fondo buitre de Paul Singer. Hay algo cierto: tanto Shearman como Watchel le plantearán un nivel de debate más elevado y terminal a los holdouts que CGS&H. Este estudio igualmente continuará llevando adelante la contienda ante el juzgado de Griesa, especialmente en las cuestiones que tienen que ver con la disputa burocrática de presentaciones judiciales para cumplir con los tiempos que el juez de Nueva York le exige a la Argentina.
Sin embargo, el capítulo más importante que se discutirá ante Griesa deberá ser redactado en gran parte por el nuevo estudio. Será este el que presente los argumentos para que el juez autorice a imponer el "Stay", con el cual el Gobierno liberaría la posibilidad de pagar deudas ya contraídas y, lo más importante, poder emitir nuevos titulos públicos ya en el primer trimestre de 2016.
Prat Gay, desde comienzos de la disputa con los fondos buitre cuando era presidente del Banco Central de la República Argentina en los primeros años de gestión de Néstor Kirchner, era crítico sobre el "expertice" del estudio CGS&H. Siempre consideró que se trataba de un estudio que había sido heredado de otros años (trabaja con la Argentina desde el menemismo), pero que no estaba a la altura del desafío de negociar con los holdouts una salida del default en los tribunales norteamericanos. Su recomendación era contratar otro estudio, más conocedor de los resortes del sistema financiero norteamericano y con especialistas más profesionalizados en reestructuraciones de deuda. Sin embargo la decisión del entonces ministro de Economía, Roberto Lavagna, fue la de mantener a CGS&H, y enfocarse en discutir una reestructuración de deuda abierta evitando que el caso llegue a los tribunales. Al renunciar Lavagna, fue Néstor Kirchner el que decidió llevar el juicio ante los tribunales y que sea en esa instancia donde se resuelva la cuestión. Quedó así nombrado CGS&H, quién finalmente, sin ser un bufete especialista en cuestiones de juicios de fondos buitre, llevó adelante la causa en los tribunales de Griesa.

Dejá tu comentario