la frontera con Alemania, en un intento de evitar que se convierta en meca de nazis, pero aún no hay interesados.
Desde 2011, la vivienda de 800 metros cuadrados está vacía y nadie, pese a los intentos, quiso ingresar a alquilarla. De propiedad de un particular, la casa es alquilada desde 1972 por el Ministerio del Interior y la Comuna a un valor mensual de 4.600 euros para evitar una peregrinación de nazis; el organismo ahora desea encontrar interesados en alquilar la casa y llamó a otros ministerios para que lo ayuden a dar con algún inquilino apropiado. Aunque existieron varias propuestas de compra por parte del Estado austríaco, fueron rechazadas por la dueña de la vivienda, quien consideró que tenían un bajo precio.
Sobre la base de los acuerdos de 1972, la casa puede ser usada sólo para actividades socioeducativas, pero la dueña tiene el derecho a aprobar la elección de los ocupantes. Una propuesta de uso del histórico inmueble, ubicado en la calle Vörstadt 15, para instalar una universidad popular y un centro social para inserción de inmigrantes fue rechazada por la propietaria, lo que hace la tarea aún más difícil.
Ahora, para deshacerse del incómodo edificio, el Ministerio del Interior lanzó un llamado a todos los ministerios para encontrar un nuevo inquilino antes de fin de año. Pero aún cuando aparezca uno, el problema no termina ya que primero debe dar su aprobación la dueña, que se mostró poco condescendiente.
En el pasado, el edificio fue utilizado como centro de formación profesional y centro para discapacitados. Desde 1989, aniversario del centenario de Hitler, se colocó frente a la casa un trozo de granito extraído de las cavas del ex campo de concentración de Mauthausen, con la leyenda: "Por la paz, la libertad y la democracia. Nunca más fascismo, millones de muertos advierten".
En la casa alquilada vivían el padre del fundador del nazismo, Alois Hitler, empleado de la aduana, y su tercera esposa, Klara. Adolf Hitler nació el 20 de abril de 1889 en esa ciudad -fue el cuarto de seis hijos- de Alta Austria, que trascendió al mundo por ser la cuna del dictador alemán.
Con la anexión de Austria en 1938, la casa del Fuehrer fue adquirida por el Partido Nacionalsocialista (nazi). El 2 de mayo de 1945 fue ocupada por militares estadounidenses, que impidieron que fuera volada por tropas alemanas.
Muchas voces pidieron la demolición del edificio para acabar con la vergüenza que planeaba sobre la ciudad. Otros, principalmente historiadores, propusieron convertirlo en un museo para explicar los horrores del nazismo, una idea que no gustó a las autoridades.
En 2012, la intendencia apuntaba a convertir el edificio en viviendas; otra idea que no cayó para nada bien, ya que se pensaba que provocaría una verdadera invasión de neonazis gustosos de alojarse en el lugar.
Hoy, 75 años después de que Hitler inició una sangrienta guerra de seis años que dividió al mundo en dos, continúa el debate en torno de la casa que lo vio nacer, mientras nadie parece querer vivir o desarrollar allí alguna actividad.
| Agencias ANSA y AFP, |
y Ámbito Financiero

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