31 de agosto 2010 - 00:00

Buscan voluntarios para saltar en River

Diego Santilli
Diego Santilli
«Se necesitan 200 pogueros para la prueba de impacto que se realizará el miércoles 8 de septiembre en River», publicó ayer en Twitter Diego Santilli, titular de la cartera de Medio Ambiente del Gobierno porteño. El único requisito, además de buen estado físico para saltar durante un lapso de tiempo considerable, es ser mayor de edad, con lo que ayer apareció más de un voluntario. Se preguntaba si había pago por la tarea a desempeñar, pero Santilli sólo twiteó: «Reitero pedido: el próximo miércoles es la prueba ambiental en River. Inscríbanse en pogoenriver@ santilli.com.ar. Mayores de edad».

Si bien el objetivo es reproducir las vibraciones del suelo típicas en los recitales, se duda si los 200 saltarines de la prueba piloto, en escala, generarán el mismo impacto que los 50 mil que se dan cita en los shows masivos. Según se indica desde el Gobierno porteño desde el año pasado «ese movimiento genera una onda de vibración subterránea que se transmite y hace vibrar con especial intensidad a los edificios de entre 10 y 12 pisos».

Entre el año pasado y comienzos de éste, los vecinos de Núñez y Belgrano hicieron presentaciones legales denunciando impactos y daños en los edificios de la zona, lo que derivó en el impedimento judicial de realizar conciertos en River hasta que no se concretara el plan de mitigación de vibraciones correspondiente.

«El estadio de River está habilitado para hacer 10 recitales, pero hay un compromiso para seguir trabajando en el área ambiental para no incomodar a los vecinos», explicó Santilli. Hasta ahora el gobierno porteño se había deslindado de responsabilidades y delegado las acciones a seguir al club o a las productoras de música. Pero tras críticas de productores y músicos como Andrés Calamaro, Gustavo Cordera y Fernando Ruiz Díaz, a la gestión de Mauricio Macri, que tildaron de «una política de prohibición de la música», se intenta demostrar interés en avanzar en alguna clase de solución al problema con esta prueba «del pogo».

Luego de que los estadios de zona norte (River, Obras Sanitarias y el Club Ciudad) quedaran clausurados para espectáculos musicales por las quejas de vecinos, los productores musicales consiguieron dos predios en la zona de Costanera Sur, uno ubicado en los terrenos de la ex ciudad deportiva de Boca Juniors y otro en la zona de Puerto Madero, donde se realizó la Creamfields.

En tanto, Santilli comenzó a reunirse y continúa el diálogo con los directivos de Boca Juniors, Vélez Sarsfield, Huracán, Ferro, All Boys y San Lorenzo, cuyos estadios permiten albergar a más de 20 mil personas. Si bien ese es el piso de convocatoria de un show de nivel internacional, no caben los 50 mil de River que con menos recitales permiten una mayor y mejor venta de entradas.

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