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Caimán, una perla en el trópico
Seven Miles Beach es la playa más popular. Allí se encuentran las cadenas de hoteles internacionales.
La elegancia tropical desborda estilo y vitalidad no sólo en la superficie sino también en la fascinante vida subacuática que rodea a esta isla. A tan sólo una hora en avión de Miami y cuatro horas de Nueva York, existe un destino asociado al turismo de alta gama que sin embargo es accesible para el viajero dispuesto a soprenderse con la joya más confortable y relajante del mar Caribe. Gran Caimán es la excéntrica puerta que hace realidad la experiencia de disfrutar un Caribe del primer mundo. En el coqueto downtown de esta isla ya aparecen los colores tradicionales del Caribe en edificios de estilo inglés, así como las sedes de las principales empresas de altas finanzas. Además se puede disfrutar de compras libres de impuestos en las marcas de firmas como Versace, Tiffany o Gucci. Siempre resulta más conveniente, a nivel precios, volar una hora a los malls de Miami, rutina que cumplen incluso los nativos de estas islas para cuidar sus bolsillos.
En Caimán es posible ejercer los dos tipos de ocios que distinguían los griegos. El «negativo», que consiste en echarse a contemplar y disfrutar la apacible existencia. Para eso basta una reposera con almohadones, sombrilla, servicio de bar y una piscina de agua dulce frente al plano cristalino inmutable de este mar que refleja el sol en high definition. Leer sobre una reposera con una copa helada de champán, un jugo de frutas o simplemente divertirse en las piscinas que bordean las playas en alguna de las cinco exclusivas cadenas de hoteles que se instalaron en Caimán. Pero también es posible ejercer el ocio «positivo». Seven Miles Beach invita a recorrer la extensión de sus arenas plagadas de corales donde se puede realizar todo tipo de deporte acuático. Desde kitesurfing hasta vertiginosos paseos en jet ski. Las especialidades de la casa son el buceo y el snorkel. Es un ticket al más frondoso y vital arrecife del coral del Caribe, con mil y una formaciones, colores y especies marinas de todo tipo.
Buceo y snorkel
Las Caimán son orgullosamente reconocidas como la cuna de actividades recreativas de buceo en el Caribe. Las actividades submarinas se remontan a 1957, cuando el buceador Bob Soto abrió la primera tienda amateur. Hoy, con más de 40 salidas diarias de barcos de buceo y casi 360 locales habilitados para amarres, los aventureros de todo el mundo eligen las islas Caimán para apreciar la más frondosa vida submarina del Caribe. Aguas cálidas y visibilidad nítida ofrecen un mundo de experiencias tanto para snorkelistas como para divers. Todos los hoteles ofrecen salidas diarias que, con equipo incluido y dos bajadas de unos 25 minutos aproximadamente, rondan los 120 dólares para hacer buceo. El alquiler de equipos de snorkel cuesta unos 15 dólares diarios, y uno de los highlights para estos nadadores de superficie freelance es sin dudas Eden Rock, cerca de Seven Miles Beach. Para los buceadores más avanzados, la perla que no deben dejar de visitar es Pequeño Caimán, donde se despliega un fascinante y vasto mundo bajo el agua, en especial la famosa pared de Bloody Bay y el Punto de Jackson. Bloody Bay Marine Park es uno de los sitios de buceo del mundo verdaderamente legendarios: el muro de coral puro comienza a 20 pies y se hunde a 6.000 pies desplegando jardines de coloridos corales, vacilantes plumas de mar y peces tropicales exóticos.
La visita imperdible e impostergable es sin dudas Stingray City. Se trata de un paseo en un yate de lujo -incluye habitación con cama doble plaza, baño, living, cocina y servicio de bar- que parte de Camana Bay hasta un punto del mar abierto donde anida una amigable y sorprendente colonia de mantarrayas que llegan a medir tres metros. Cuenta la leyenda que los pescadores solían amarrar los barcos en estas aguas de poquísima profundidad y arrojaban el sobrante de la jornada al mar para alimentar a las mantas. Desde entonces, estos parientes de los tiburones acuden a esta zona del mar Caribe para interactuar inofensivamente con los humanos. Con traje de baño, el turista salta al agua y, con discretos movimientos, goza de la más alucinante experiencia en el mar, nadar y acariciar a estas mantarrayas de una suavidad extrema e incomparable. Hasta se las puede alimentar en la boca con pequeños trozos de pescado. El consejo para los valientes: nunca acaricien a estas criaturas en el lomo, es la zona de mayor sensibilidad y puede asustarse. Sin embargo, y más allá de su fama, estos seres son totalmente inofensivos y juguetones. Desde niños hasta personas mayores pueden disfrutar este incomparable momento en el más libre estado de naturaleza, sin ningún riesgo.
Barrera de coral
La excursión a Stingray City incluye una segunda parada en el arrecife de coral para realizar un poco de snorkel. Patas de rana, visor y un supervisor en jet ski se encargan de garantizar uno de los momentos más placenteros en las tibias aguas de Caimán. Un cardumen de peces loro, mitad verde mitad naranja, interrumpen la vista y bloquean el arrecife. Pero la gran barrera de coral ofrece infinitos intersticios para seguir en busca de vida marina. Si el snorkelista está cansado como para nadar hasta el yate, basta con agitar los brazos. El jet ski se acerca y ofrece transporte puerta a puerta desde el arrecife hasta la embarcación, donde el capitán espera con refrescos y quesos recién cortados. Otra parada: un pequeño cayo infestado de estrellas de mar. Sesión de fotos y la oportunidad de manejar el jet ski, que en cualquier dirección siempre enfoca el punto donde el cielo se desploma sobre el horizonte del mar turquesa. Toda la aventura insume unas cuatro horas y el precio, dependiendo de cuán numeroso sea el grupo, ronda los 150 dólares para un mínimo de diez personas.
Exclusivo
Si el objetivo es disfrutar unas vacaciones de lujo con precios competitivos para desmitificar a Caimán como destino inaccesible, es importante evitar las vacaciones de Semana Santa y el mes de mayo. Se trata de la temporada alta, cuando los precios de habitaciones dobles en los hoteles se disparan a 450 dólares la noche. Es el costo que paga la clase alta de Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido en cualquiera de los balnearios de lujo de la isla, para comenzar la mañana con una clase de yoga sobre la playa, coordinar en cualquiera de los hoteles un juego de golf -en los campos de Gran Caimán o vía helicóptero en Jamaica-, u optar por divertirse en una serie de boutiques de alta gama e ir de compras con fondos suficientes para afrontar las costosas marcas de lujo. Es la época en que la isla es visitada por impresionantes yates privados con helipuertos propios. Es una isla de millonarios donde los millonarios son invisibles.
Ya sea un viaje bajo el mar para alimentar las mantarrayas de Stingray City, una excursión a la Granja de Tortugas de Caimán -donde incluso se puede degustar la carne de estos ancestrales animales-, una visita al Parque Botánico para ver a la única y en peligro de extinción iguana azul, cada paso enfrenta al viajero a los milagros más inspiradores de la naturaleza. Un auténtico viaje al corazón premium del Caribe con el desembarco de Cristóbal Colón en estas latitudes siempre de fondo.
Hoteles como el Marriott ofrecen salidas grupales a la hora del atardecer para comprar joyas de oro y diamantes en las más elegantes tiendas de George Town. Aunque la suntuosidad de estos tours ponga al viajero no acostumbrado a la defensiva, se pueden adquirir algunas sencillas piezas desde los 50 dólares. La experiencia vale la pena. También se puede optar por una excursión nocturna para adquirir los más finos espumantes. Champañas de todo el mundo aguardan para ser degustadas en esta isla caribeña con una abrumadora vida subacuática en sus arrecifes de coral.
Suave y segura
Entre sus productos insignia se encuentran la torta de ron, un suave y húmedo bizcochuelo embebido en este licor típico de estas latitudes del mar Caribe. La suavidad y la seguridad son rasgos distintivos de esta isla, a diferencia de otros destinos turísticos de aguas turquesa. Tanto nativos como extranjeros que viven aquí coinciden en que dejan las puertas de sus casas y sus autos abiertos las 24 horas del día. No hay desempleo en este territorio de ultramar. El turismo, la pesca, el real estate y varias firmas internacionales de servicios financieros se encargan de mantener a la población con un alto estándar de vida. Los altos precios de Caimán llevan a los locales, el segmento poblacional más rico de este archipiélago, a ir de compras a Miami. Apenas una hora de avión los separa de los atractivos precios de los malls de la Florida.
Caimán tiene una confortable selección de opciones de alojamiento de clase mundial en el Caribe. Desde hoteles de lujo como el Marriott Resort, el Ritz o el Westin, hasta discretos bungalós para románticos que realmente hacen sentir la magia de estas latitudes. A lo largo de las tres islas, Gran Caimán, Pequeño Caimán y Caimán Brac, los visitantes pueden encontrar el hospedaje perfecto para satisfacer tanto el estilo de vida como el presupuesto. Desde casas de huéspedes modernas y bien equipadas, pasando por modernos condominios frente al turquesa infinito que cubre los arrecifes, sobre la costa se extienden más de 100 casas de vacaciones. Caimán Brac tiene una variada selección de resorts, hoteles y condominios, mientras que el más tranquilo Pequeño Caimán tiene una selección de propiedades únicas para satisfacer las necesidades de los visitantes que buscan una escapada relajante o unas vacaciones de buceo de aventura.
Uno de los emprendimientos inmobiliarios de avanzada es Camana Bay, un centro habitacional con un asombroso mosaico de tres pisos que refleja con piezas brillantes y de intensos colores la vida en la gran barrera de coral que se extiende desde México, la segunda más extensa del mundo. Cuenta con su propio centro médico, oficinas, tiendas y apartamentos de lujo que arrancan en 750 dólares para las unidades más pequeñas. Se trata de una inversión de unos 600 millones de dólares atribuida a un magnate ruso con varios negocios millonarios en Caimán. En Camana Bay se encuentran también algunos de los más deliciosos tesoros gastronómicos del Caribe. Restoranes como Ortanique sirven el pescado típico de Caimán, el tarpon. Pero la oferta incluye opciones para todos los paladares, desde pastas hasta carnes rojas y ensaladas refrescantes. Con cincuenta dólares por cabeza -sin vino- se puede estar satisfecho después de disfrutar una experiencia relajante para los sentidos.
A pesar de ser un destino exclusivo y para turistas de alto poder adquisitivo, fuera de temporada se pueden reservar habitaciones dobles desde los 150 dólares en hoteles como el Marriott, con desayuno incluido. Estas cadenas ofrecen piscinas sobre la playa y servicios de restorán y bar puerta a puerta hasta las mismísimas reposeras que se extienden sobre la orilla del mar. El viaje en helicóptero es otra experiencia que vale la pena. Un pase de una media hora cuesta 79 dólares y ofrece una perspectiva inolvidable de la isla. Otros millonarios excéntricos que frecuentan Caimán con más presupuesto que un turista de vacaciones, como la estrella de rock Iggy Pop o el dueño del equipo de la NBA Dallas Maverick, pagan hasta dos mil dólares por cabeza para ir a jugar al golf a Jamaica y regresar más tarde a Caimán.
El tour en helicóptero sobrevuela Seven Miles Beach, la más popular playa de Caimán sobre cuyas orillas se encuentran los principales hoteles de cadenas internacionales. Sobre Stingray City se puede apreciar la más fantástica reunión de mantarrayas en el transparente turquesa de este paraíso caribeño. Hipnotiza también la imagen de una pareja de tortugas marinas nadando libres a través de los arrecifes. La visión desde el helicóptero permite apreciar el mar Caribe, sus infinitas tonalidades que se extienden desde el azul intenso hasta fundirse en los mil y un turquesas. El viajero espectador adopta desde las alturas la postura de un voyeur que espía la vida marina a través de la cristalina transparencia de estas tibias aguas.
Capital culinaria
Aquí también se esconde la capital culinaria del Caribe. Desde comida rápida hasta restoranes de primera línea sobre la playa, la escena gastronómica es vibrante y reconocida internacionalmente. Con más de 150 restoranes para elegir, se ofrecen pescados, carnes rojas, blancas y hasta corderos para satisfacer cualquier paladar. El informe anual Cookout Caimán es uno de los favoritos de chefs famosos en todo el mundo, en especial para los gourmets de Miami que se animan a emprender negocios culinarios en Caimán. Por algo el famoso cocinero Anthony Bourdain se dedica a vacacionar en estas islas. También el reconocido chef Eric Ripert acoge todos los años Cookout Caimán protagonizadada por famosos chefs como Bourdain, José Andrés y muchos otros. Un must es la torta bañada al rum, el producto gastronómico emblema de las Caimán, algo así como el alfajor argentino pero en las cálidas aguas caribeñas.
datos útiles
Desde el aeropuerto de Miami American Airlines y Cayman Airlines llevan diariamente hasta Georgetown por u$s 200.
Habitaciones dobles en hotel 5 estrellas desde u$s 150 hasta u$s 450, dependiendo de la época del año. Salidas de buceo con dos bajadas de 25 minutos, u$s 120; alquiler de equipos de snorkel, u$s 15 por día; excursión a Stingray City, con snorkel, u$s 150; viaje en helicóptero, u$s 80 media hora.
* Enviado Especial


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