9 de junio 2009 - 00:00

Calculan que el cine en 3D triplicará las ventas en boletería

Dos imágenes de la misma escena de «Sangriento San Valentín 3D», que se estrena en agosto. Esta remake recaudó hasta ahora en el mundo tres veces más que su versión original en los 80.
Dos imágenes de la misma escena de «Sangriento San Valentín 3D», que se estrena en agosto. Esta remake recaudó hasta ahora en el mundo tres veces más que su versión original en los 80.
Londres - La industria digital tridimensional (3D) podría convertirse en un elemento clave como fuente de ingresos para empresas como cadenas de cine hasta programadores de software, ya que los bancos ven en la rápida evolución de este formato la nueva era en el entretenimiento.

El formato ya es una creciente fuente de ingresos en los cines de todo el mundo y, en caso de que despegue, los analistas lo consideran un importante potencial de crecimiento de los ingresos para 2010. Empresas como Cineworld, BSkyB, Pace y DDD Group tienen muchas posibilidades de beneficiarse a medida que los estudios de Hollywood y otras empresas del sector inviertan en productos 3D.

«Las películas hechas en 3D están generando dos ó tres veces más de ingresos que los mismos títulos en 2D, y en algunos casos, hasta seis veces más», dijo Kimberly Maki, director ejecutivo de la Sociedad de Ingenieros de Películas Cinematográficas y Televisión. Datos de la industria muestran que el remake 3D de la película de serie B «My Bloody Valentine» de los años 80 («Sangriento San Valentín 3D», ver recuadro) recaudó el 71 por ciento del total de taquilla. En un nuevo récord para este formato, las pantallas 3D superaron a las pantallas 2D de seis a uno en la semana de estreno de la película.

El viaje en tercera dimensión comenzó hace 100 años cuando se inventó la técnica, aunque el primer proyecto en películas 3D apareció en la pantalla en la ciudad de Nueva York en 1915. Los avances tecnológicos y el mareo que producían el rojo y azul de las gafas hizo muy efímeros los auges del 3D en los años 50 y 80.

Con la era digital y las gafas de nueva generación del siglo XXI (que ya evitan el molesto celofán en dos colores por unos lentes monocromáticos), el formato está consiguiendo ahora lo que parece ser un relanzamiento de larga duración. Al menos gigantes de la industria como Apple, Sony y BSkyB han dado su apoyo a esta tecnología.

Alrededor de 30 películas en 3D tendrán su lanzamiento mundial en 2009, incluyendo «Avatar», la más cara producción en 3D hecha hasta el momento, algo más de 200 millones de dólares. Se trata de un film épico fantástico de James Cameron, el director del éxito internacional «Titanic», que recreará en tres dimensiones un planeta habitado por una especie de humanoides con los que se verán las caras los terrícolas. Films como «Monsters versus Aliens» y «Sangriento San Valentín 3D» costaron aproximadamente 15 millones de dólares cada uno, y en los territorios donde fueron estrenados han recaudado más de 50 millones.

Una evidencia del cambio de actitud hacia el mercado 3D lo constituye el hecho de que el Festival de Cannes, en mayo pasado, abrió su programación por primera vez en su historia con un largometraje de animación en 3D, «Up», de Pixar. El impacto sobre toda la industria del entretenimiento, a nivel global, podría ser enorme, ya que las actuales superproducciones, o algunos clásicos modernos como «La guerra de las galaxias» de George Lucas se relanzarían para el hogar con este formato, incluyendo los videojuegos.

«El 3D hogareño representa un importantísimo mercado secundario para los estudios», afirmó Maki. Apple está actualizando sus plataformas 3D y adquirió una patente cinematográfica, en tanto que Sony y BSkyB ya comercializan hardware --respectivamente Playstation 3/Blu-Ray y Sky plus Hi-Def (HD) Box--, capaces de soportar el formato.

En los Estados Unidos, estudios como Dreamworks de Steven Spielberg sólo producirán animación en 3D de ahora en más. «No se trata de ningún truco visual, como pasaba con las antiguas producciones en este formato, será una auténtica revolución. En los años 20 fue el paso del mudo al sonoro, en los 30 del blanco y negro al color y ahora cambiaremos del 2D al 3D», afirmó el director ejecutivo de DreamWorks Animation, Jeffrey Katzenberg. en ocasión de la presentación de «Monsters versus Aliens».

A juicio de este directivo de la industria de Hollywood, dentro de un tiempo las dos dimensiones serán al cine lo que el vinilo a la música, una vez se generalicen los títulos que permiten que las imágenes «salgan de la pantalla». Luego de «Up», de los estudios Disney/Pixar, el mes próximo será el turno de «Ice Age: Dawn of the Dinosaurs» («La era del hielo 3») de Fox. «Coraline», también estrenada este año, fue la primera producción que combinó la «slow motion» (cámara lenta) con la nueva técnica de tres dimensiones.

Tampoco faltarán films pensados en 2D y reconvertidos en 3D en el proceso de posproducción, como «Toy Story» (1995), un tratamiento de la imagen que para Katzenberg no logra el efecto deseado, ya que «es lo mismo que colorear una película realizada en blanco y negro».

Detrás del 3D, Hollywood esconde su interés por renovar el atractivo del rito de acudir a los cines y sacar a así a los espectadores de sus casas, donde las pantallas planas, la alta definición y el Dolby 5.1 han terminado por acomodar a la audiencia potencial en el sofá de su domicilio. El cambio de formato supondrá también un alivio para los productores en su guerra contra la piratería.

«El 95 por ciento de las copias ilegales se graban con una cámara en el cine. Con las 3D eso se va a complicar mucho», explicó Katzenberg.

Uno de los problemas con los que se han enfrentado hasta el momento los films que han intentado abrir este mercado, como «Bolt», la exitosa «Viaje al centro de la tierra» o las pioneras «Beowulf» (2007) o «El expreso polar» (2004), ha sido la falta de salas preparadas para proyectar 3D. Con el fin de acelerar la reconversión tecnológica de los cines, en los Estados Unidos las distribuidoras acordaron donar a los empresarios de los teatros cerca de 800 dólares por cada copia de film que proyecten con el sistema digital, un incentivo que se calcula elevará a más de 2.500 las salas equipadas para 3D. Los anteojos de plástico aún serán necesarios en los cines durante unos cuantos años hasta que la tecnología permita los mismos resultados en 3D a simple vista.

Agencia Reuters

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