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Calderón, también desangrado por su guerra a muerte
Felipe Calderón
El conservador Calderón, del Partido Acción Nacional (PAN), quedó en un muy rezagado tercer lugar en las elecciones del domingo para gobernador en el estado de México, el más poblado del país.
La votación fue una victoria importante para el centrista Partido Revolucionario Institucional (PRI), acérrimo rival del PAN, que gobernó México durante la mayor parte del siglo XX y tratará regresar al poder en las elecciones presidenciales de julio de 2012.
Empantanado en una guerra sangrienta contra los poderosos carteles del narcotráfico, la popularidad de Calderón ha ido en constante disminución, y los analistas dijeron que la derrota en el estado de México muestra que él y su partido están en serios problemas.
«Calderón ha sido un cero a la izquierda sin darse realmente cuenta en el último año o más. Y está cerca de convertirse en un pato muerto», dijo George W. Grayson, un experto en política mexicana del College of William & Mary en Virginia.
Los votos del PAN en el estado poblado por 15 millones de personas y contiguo a la capital cayeron a la mitad, un 12,5%, mientras que el candidato del PRI se quedó en su bastión con más del 62%. Se trató del peor desempeño del PAN en el estado desde 1987.
Para agravar las desdichas del PAN, el PRI consolidó su control sobre otros dos estados, Coahuila y Nayarit, en las elecciones del domingo.
El gran ganador de la noche fue Enrique Peña Nieto, gobernador saliente del estado de México de 44 años, quien, se espera, será el candidato presidencial del PRI el próximo año.
El amplio margen de victoria del PRI en el estado de México -donde triplicó los votos del izquierdista Partido de la segunda posición de la Revolución Democrática, o PRD- fue visto como un homenaje a Peña Nieto, quien hizo una campaña intensa en favor del vencedor.
Con las reformas estancadas y sus índices de aprobación en mínimos históricos, una de las pocas opciones de Calderón es hacer fuego sobre el PRI, cuyos 71 años de Gobierno hasta 2000 se vieron empañados por la corrupción y el fraude electoral.
Los analistas dicen que esa campaña contra el PRI ya comenzó con la decisión de las autoridades de lanzar investigaciones criminales contra varios altos funcionarios del PRI en las últimas semanas.
«Hay muchas personas que deberían responder ante los tribunales, pero están eligiendo a aquellos que tiene vínculos claros con el PRI», dijo Jorge Schiavon, del «think tank» CIDE en Ciudad de México.
El Gobierno de Calderón quedó en una posición embarazosa el mes pasado cuando Jorge Hank Rhon, un destacado político del PRI y exalcalde de Tijuana, salió en libertad pocos días después de haber sido arrestado por cargos de posesión de armas.
El PAN prometió revitalizar México cuando terminó el régimen del PRI en 2000, pero sus críticos dicen que ha fallado en reformar las instituciones públicas corrompidas y en cerrar la brecha entre ricos y pobres. Los defensores de Calderón argumentan que el dominio político que el PRI aún mantiene en gran parte de México ha hecho que eso fuera casi imposible.
Preocupación principal
El PRI fustiga a Calderón por la violencia de la guerra contra el narcotráfico, que dejó 40.000 muertos desde que asumió el cargo a fines de 2006. La rutina diaria de asesinatos bajo el Gobierno del PAN ha puesto a la seguridad por encima de la economía como la principal preocupación de los votantes.
«Existe la sensación de que hay un presidente atascado en las trincheras, luchando por cambiar las cosas en la economía, la política o en términos de seguridad pública», dijo John Ackerman, cientista político de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Con menos de un año hasta las elecciones del 1 de julio de 2012, Calderón se está quedando sin tiempo para cambiar el rumbo.
Su agenda de reformas ha quedado sofocada por el dominio del PRI en la Cámara de Diputados y, a pesar de la captura de varios jefes del narcotráfico, el capo más poderoso sigue en libertad.
Los asesinatos y las desapariciones en la guerra contra los carteles de la droga se han vuelto un problema tan agudo que el presidente debió pedir perdón el mes pasado en un programa en vivo de la televisión nacional en el que los padres indignados lo reprendieron durante varias horas.
El hecho de que el PRI se haya beneficiado del caos afectaría particularmente a Calderón, dijo Grayson.
«Calderón está obsesionado con la posibilidad de que el PRI regrese. Empezó como un verdadero enemigo del PRI cuando entró en el Congreso en 1991. Cuando caminaba por el pasillo evitó acercarse a las bancas del PRI y mucho menos estrechar manos o entregarse a palmadas en la espalda», agregó. «Así que estoy seguro de que tiene a su gente pensando ¿qué podemos hacer para bloquear el retorno del PRI?», conjeturó quien señaló que Calderón podría incluso poner toda su influencia detrás del izquierdista PRD en 2012 para evitar el ascenso del PRI si se hace obvio que el PAN no podrá ganar.
Agencia Reuters


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