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Calma electoral para gremios: esperan decreto por $ 800 M
• LA CGT OFICIALISTA NEGOCIÓ CON EL GOBIERNO UNA SUBA DEL 40% EN EL MAYOR SUBSIDIO PARA LAS OBRAS SOCIALES
Antonio Caló, Liliana Korenfeld, José Luiis Lingeri
Compensación
En el Gobierno explicaron que la suba del 40% (casi el doble del promedio negociado este año en paritarias) se explica parcialmente en la necesidad de compensar la baja en otro monto que otorga la Superintendencia y que tiene mayor impacto en los sindicatos con trabajadores de bajos ingresos. Dijeron que el Subsidio Automático Nominativo (SANO), que completa con fondos públicos el valor del Programa Médico Obligatorio para los afiliados cuyos salarios no alcanzan a cubrirlo -y que representa en la actualidad $ 350 millones al año-, se reduce ante cada aumento acordado en paritarias.
La modificación del SUMA demandará un decreto con la firma de Cristina de Kirchner, que los dirigentes aguardan para antes de las primarias del 11 de agosto. Del total de recursos previstos en el subsidio, el 20% se reparte en partes iguales entre las obras sociales con más de cinco mil afiliados. El 80% restante se distribuye "en forma directamente proporcional al número de afiliados" de cada entidad, de acuerdo con el decreto 1609/2012, que dio origen al mecanismo.
Desde que sellada la fractura de la CGT -en julio del año pasado, cuando Hugo Moyano se hizo reelegir por un puñado de sindicatos aliados y formalizó su pase a la oposición-, los dirigentes oficialistas dieron por sentado que obtendrían respuestas a las demandas que el Gobierno le había negado hasta entonces al camionero.
Sin embargo, los ajustes que practicó desde entonces el Ejecutivo en Ganancias y asignaciones familiares estuvieron muy por debajo de las expectativas. Tampoco consiguieron los gremialistas lugares destacados en las listas del FpV, y el único dirigente que logró colarse en un puesto con chances de conseguir una banca de diputado nacional fue el número dos del SMATA, Oscar Romero.
Respuestas parciales
En cambio fueron más fructíferas las negociaciones silenciosas que mantuvieron Lingeri y Andrés Rodríguez (estatales, UPCN) con Korenfeld por los recursos de las obras sociales.
Si bien se mantuvieron siempre las quejas por la demora en el pago de los reintegros por las coberturas médicas más complejas, el Gobierno les concedió el SUMA y también la creación de un padrón de afiliados discapacitados, que sistematizó el reembolso de los valores por sus tratamientos.
Una vez concretado el aumento en el SUMA, esos fondos terminarán por aliviar las finanzas de todas las obras sociales, incluso las de gremios opositores, aunque el crédito por la negociación quedará para la cúpula de la CGT oficialista. Esa gestión dilató una posible ruptura en la central de Caló luego de que el sector de los "gordos" de los grandes gremios de servicios se alineara con el Frente Renovador de Sergio Massa, y pusiera como candidato a diputado nacional a Héctor Daer, de Sanidad.
De todos modos, oficialistas y opositores daban por hecho el avance hacia una reunificación de todas las versiones de la CGT luego de las elecciones legislativas de octubre próximo y antes de fin de año.


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