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Campo anunció acto y Gobierno respondió con ola de críticas
Amado Boudou, Cristina de Kirchner, Mario Llambías
Como un nuevo gesto para solucionar los problemas en la comercialización de trigo, el subsecretario de Agricultura, Oscar Solís, dijo ayer a este diario que el Ministerio de Agricultura «supervisará que la molinería pague al productor el precio oficial por el cereal, con un control de las boletas de compra». Es que el reclamo de los productores es que no reciben el precio que corresponde -ayer $ 911- por su venta, ni de los molinos, ni del sector exportador. «En el caso de la exportación, no tenemos excusas para supervisarlos, pero la molinería necesita estar en regla para poder recibir la compensación de la ONCCA», aclaró el funcionario, y agregó que «cuando se hizo una denuncia sobre la exportación, nosotros nos ocupamos, pero no hay denuncias».
En un año electoral, varios funcionarios salieron ayer al cruce de la dirigencia campestre en defensa de las políticas oficiales, y fue el propio ministro de Agricultura, Julián Domínguez, quien acusó a la Comisión de Enlace de «faltar a la verdad».
El Gobierno liberó el miércoles el saldo exportable de trigo, pero los ruralistas consideraron que la medida es «insuficiente y tardía» para los productores del sector, por lo que confirmaron que además del paro, las cámaras empresarias se movilizarán el miércoles 19 hacia la ciudad-puerto de Bahía Blanca.
Orden
Con este escenario, Domínguez anunció ayer que Cristina de Kirchner decidió que el ministro no viajara con la comitiva oficial que la acompaña desde ayer en una gira por Kuwait, Qatar y Turquía. El funcionario comentó que la Presidente le ordenó quedarse en el país y «visitar los lugares donde están los productores con problemas».
«Esto no beneficia al principal destinatario de las políticas del ministerio que es el productor. Toda esta discusión es por la defensa de los intereses del productor pero no lo beneficia, porque ahora le están diciendo que por una semana no venda, en momentos donde hay más necesidad de vender para financiar su próxima producción», manifestó Domínguez.
A las críticas del titular de la cartera agropecuaria se sumó ayer el ministro de Economía, Amado Boudou, quien fustigó la decisión de las entidades agropecuarias de decretar un cese en la comercialización de trigo y dijo que el reclamo de ese sector no es el del conjunto de la sociedad. «No podemos convertir los reclamos de un sector en los del conjunto de la población», sentenció Boudou antes de compartir un acto en un centro de jubilados del barrio porteño de Flores. «Con una economía que crece, también crece el sector agropecuario», enfatizó el ministro de Economía.
Impacto
En la misma línea, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, afirmó que las medidas que toma el Gobierno apuntan a «resolver una problemática que impacta en el productor más chico».
«Siempre hemos sido insistentes respecto de garantizar el consumo a los argentinos. Hay una mayor producción, entonces el ministro de Agricultura les dijo a los productores que se abría un saldo exportable a la exportación y la Mesa de Enlace quiere todo», sostuvo el jefe de ministros.
Por el lado de las entidades, Mario Llambías, presidente de Confederaciones Rurales (CRA), destacó que «la apertura de exportación lo único que hace es decir cuánto exportará cada uno, que ya lo saben, tienen un porcentaje prefijado.
«Con eso salen y compran al mercado, y como las molineras y los grandes actores de la cadena no tienen competencia, tiran el precio abajo», completó el titular de CRA.
Por último, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, dijo que los integrantes de la Mesa de Enlace salieron ayer de la reunión que mantuvieron con Domínguez «decididos a realizar una medida de fuerza porque no satisfizo en absoluto lo que el ministro planteó, ya que no resuelve el reclamo de los productores».

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