Cannes: glamour en la calle, miserias en las pantallas

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Cannes - Pedofilia, en el film austriaco «Michael»; abandono del hijo en la belga «Le Gamin au velo»; rivalidad entre padre e hijo en la israelí «Footnote», prostitución en la australiana «Sleeping Beauty» y en la francesa «LApollonide»: el certamen del Festival de Cannes se asemeja a una lista de miserias y dolores humanos.

Opera prima del austriaco Markus Schleinzer, «Michael» es un retrato frío y casi clínico de un pederasta (Michael Fuith) que secuestra a un niño de diez años y lo mantiene encerrado en un sótano, donde abusa de él. Michael vive de forma convencional: tiene un empleo, hace las compras, va a esquiar con sus amigos. «Eso es lo que he querido contar. El criminal no intenta otra cosa que vivir de forma convencional», dijo en Cannes Schleinzer, que ha trabajado como asistente de Michael Haneke («La cinta blanca»).

Además, «por más monstruosa que sea una persona», cuando hay una interacción se acaban «creando lazos afectivos», afirmó el realizador tras la presentación de su película, que no fue recibida amablemente por la sala, pese a que los críticos reconocen su buena factura.

«Footnote», de Joseph Cedar fue saludada por público y crítica - pinta el duelo intelectual entre un padre y su hijo en el mundo del Talmud, textos de la tradición oral judía. El film tampoco recibió muchos aplausos en la sala, por la aridez del tema. Los directores belgas Jean-Pierre y Luc Dardenne, ganadores de la Palma de Oro en Cannes en 1999 y 2005, presentaron ayer «Le gamin au vélo» («El chico en la bici»), el drama de un niño, Cyril, abandonado por su padre.

«El padre no era más que una ilusión para Cyril, quien tendrá que hacer el duelo de algo terrible: la familia, el amor de su padre», dijo Jean-Pierre Dardenne. «Es como un cuento. Cyril es un poco Pinocho o Caperucita Roja. Hay un bosque, que es el lugar de la tentación. Y un hombre malo. Cyril va a atravesar pruebas que le harán perder sus ilusiones, y un hada viene a salvarlo», afirmó Luc Dardenne.

«Nuestras películas, es cierto, tienen una mirada crítica sobre la sociedad actual, sobre la vida social de hoy, sobre los interrogantes que nos planteamos: quiénes somos, adónde vamos. También reflejamos las crisis de las relaciones sociales, las crisis de la familia», destacó Jean-Pierre Dardenne.

En este paisaje bastante desolador surgió ayer una nota de alegría y frescor, con la película «The Artist», del realizador francés Michel Hazanavicius, que compite por la Palma de Oro y que fue recibida con alborozo en la sala. El film mudo y en blanco y negro, con la actriz argentina Bérénice Bejo y el francés Jean Dujardin, trata de dos estrellas de cine de los años 20 en Hollywood, cuando irrumpe el sonido.

Hazanavicius, que rodó su film en Hollywood, juega con los códigos de ese formato para crear una melodrama donde la imagen, la música y la emoción, ocupan el lugar principal. Este film lleno de humor e impregnado de un sentimiento de solidaridad, ha sido el más aplaudido hasta ahora en el certamen que concluye el 22 de mayo.

Agencia AFP

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