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Cannes: ovación al director de “Babel”
Javier Bardem y Alejandro González Iñárritu: el público la aplaudió durante 10 minutos, algo raro en Cannes. En la prensa dividió opiniones, algo usual en todo el mundo.
«Biutiful» es la única película de un país latinoamericana que compite por la Palma de Oro en el 63º Festival de Cine de Cannes, que arrancó el 12 de mayo y concluye el domingo 23 de mayo. El cineasta dejó ver su alegría y emoción ante tal recibimiento. Abrazó a sus padres, que lloraban, y a su esposa y a sus hijos, y levantó los brazos en señal de triunfo. Bardem dio unos pasos de baile, mientras que su novia, Penélope Cruz, dejó ver unas lágrimas.
En cambio, en el pase de prensa del film por la mañana, la película dividió a los periodistas, aunque la actuación de Bardem fue aplaudida unánimamente, que se perfila ya como un muy posible ganador del premio de interpretación en Cannes. Todo en esta película gira alrededor del malogrado Uxbal (Bardem) y sus vanos intentos de ser padre, marido y hasta vidente, de sobrevivir, con un poco de compasión, en las calles oscuras de Barcelona, marcadas por la pobreza, la inmigración y la corrupción.
Esta es la primera película de González Iñárritu tras el corte con su guionista estrella, Guillermo Arriaga, con quien colaboró en sus tres obras anteriores, «Amores Perros», «21 gramos» y «Babel». «Este es el primer film que hago del que me siento totalmente satisfecho. Esta es la primera película que tiene un nuevo significado para mí», dijo el cineasta en una rueda de prensa. La película «fue un desafío: fue todo lo que nunca había hecho, pero al mismo tiempo todo lo que había hecho antes, tratando los mismos temas que me obsesionan», dijo, elogiando en especial el trabajo de Bardem, a quien calificó como uno de los grandes actores del cine actual.
«Nunca vi a nadie invertir tanto de él mismo en un personaje», afirmó González Iñárritu, que sorprendió a La Croisette hace diez años con «Amores perros», recibiendo el premio de la Semana de la Crítica, una de las secciones paralelas del Festival de Cannes. «Javier puede con cosa mínimas transmitir la complejidad del personaje, y eso requiere mucho talento», destacó el realizador. Al preguntársele cómo se sentía al haber tenido en manos el total control de «Biutiful», respondió que siempre tuvo el «total control» de todas ellas. «Siempre he tenido total control de todas mis películas. Y ésta no ha sido diferente de mis otras experiencias», destacó.
Bardem devolvió al mexicano los piropos que éste le lanzó en la rueda de prensa. «Alejandro es uno de los más grandes directores de todos los tiempos», dijo el protagonista de «Biutiful». El actor, que ganó el año pasado el Oscar como Mejor Actor Secundario por su papel en «Sin lugar para los débiles» de los hermanos Coen, señaló que «el proceso fue muy intenso, pero recompensa trabajar con alguien con quien el actor puede crecer. A algunos que le reprocharon que «Biutiful» es una película deprimente, oscura, el director respondió que es la película «más llena de luz» y de «esperanza» de los cuatro largometrajes que ha realizado. «Creo que es el film más optimista de todos los que hecho», insistió. «Y si digo que mi película es optimista es porque habla de nosotros, habla de emociones íntimas, y nadie ahora quiere hablar de eso», concluyó, ante el escepticismo de muchos de los periodistas, que salieron con un sabor de enfermedad, de amor y felicidad imposibles al sol radiante que brillaba el lunes sobre Cannes.
Agencia AFP


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