22 de mayo 2012 - 00:00

Capital: adónde deben ir los depósitos judiciales

Hace pocos días se tuvo conocimiento de un proyecto de ley firmado por la diputada nacional Diana Conti junto con otros colegas de la bancada oficialista en la HCDN. Persiguen con su firma el traspaso de los fondos que actualmente están en el Banco Ciudad al Banco Nación y que pertenecen a las causas que se tramitan en la Justicia Comercial, Penal y Laboral Ordinaria de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Estos fondos forman parte de los activos del Banco Ciudad desde 1965 cuando la Ley 16.869 dispuso que se depositaran en el entonces Banco Municipal de la Ciudad de Buenos Aires, la antigua denominación del Ciudad. En el debate en el Senado de octubre de 1965 se leyó una nota de las autoridades del Banco Nación de aquel entonces que el proyecto oficialista actual reproduce textualmente en uno de sus párrafos como mayor explicación y que alude a la necesidad de que los fondos sean aplicados a destinos de orden nacional y no con fines «meramente localistas».

Los diputados firmantes no han expresado principalmente cuál es la motivación para su proyecto sino que se han guardado la misma para el debate, como aseguran desde los fundamentos del mismo, adelantando que, según entienden, dicho dinero debería estar depositado y ser tramitado por el Banco Nación para que de ese modo esta última institución bancaria de carácter nacional puede utilizar esos fondos en el fomento de obras federales, es decir, en todo el país pues entienden que los fueros judiciales que hoy depositan los fondos en el Banco Ciudad son «nacionales».

La cuestión no es menor ni meramente técnica. Aunque involucra cuestiones constitucionales como la autonomía de la Ciudad, y la naturaleza de los fondos el proyecto de los diputados del FpV, de prosperar y convertirse en ley, lo que afectará será al banco de los porteños. No le causará ningún daño ni a Macri, ni a sus funcionarios, sino a los cientos de miles de habitantes de la Ciudad que se sirven del banco.

El Banco Ciudad merced al dinero depositado en él proveniente de las causas que son íntegramente locales (concursos y quiebras de empresas domiciliadas en la Ciudad, juicios de despido y/o accidentes de empleados que trabajan en la Ciudad, juicios por delitos cometidos en la Ciudad) cuenta con fondos con los que alimenta directamente la actividad económico productiva y social de la Ciudad.

Casi el 80% de los préstamos del Banco Ciudad se brinda al sector privado de la Ciudad y menos del 17% al sector público de la misma. Con estas cifras puede verse claramente quién resultará afectado. Pero para que se entienda mejor, el Banco Ciudad presta su dinero eminentemente en préstamos a empresas y sobre todo para hipotecas destinadas a la adquisición de viviendas.

Solo en el año 2011 el Banco Ciudad prestó dinero a los porteños mediante hipotecas de inmuebles por valor de $ 1.452 millones de pesos. Es decir, si los fondos provenientes de los tribunales son transferidos al Banco Nación, a Macri esto no lo va a afectar; a los porteños sean individuos o empresas, sí los afectará.

Otros perjudicados serán el propio Poder Judicial y los litigantes en la Ciudad toda vez que el Banco Ciudad ha desarrollado una vasta ingeniería para servir a los tribunales y las personas que litigan, por la cual de manera ágil y sin intermediaciones de ningún tipo los fondos son rápidamente transferidos cuando existen órdenes de pago de los jueces con asiento en la Ciudad.

Del mismo modo que el oficialismo nacional dijo en su momento cuando el Congreso hace pocos días debatió la cuestión del subte de Buenos Aires, lo que es eminentemente local no puede ser administrado por la Nación. Si un empresario porteño paga una indemnización a un obrero porteño pasando los fondos por un banco, ¿cuál debería ser ese banco? ¿El de los porteños, o el Banco de la Nación? ¿Qué debería hacer un banco que cuente con esos fondos? ¿Devolverlos a la comunidad en préstamos hipotecarios como hace el Ciudad o fomentar con esos fondos locales obras federales en el resto del país como quieren los diputados del Frente para la Victoria?

La respuesta es clara para los porteños: nuestro dinero, en nuestro banco.

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