Menos taquilleros y más flojos de recursos que los candidatos top de la temporada electoral, más de dos decenas de representantes de partidos chicos competirán también en el cuarto oscuro porteño del domingo. Esas agrupaciones se entregaron a las subcampañas con el tradicional cierre del ciclo esta semana, con la aspiración de conquistar un piso de adherentes que al menos les permita colar un legislador porteño. Hay otros, en cambio, que supieron de la gloria y que hoy se alistan a disgusto fuera de los grandes, como el socialismo o el ex jefe porteño Aníbal Ibarra.
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En el caso del legislador porteño Ibarra, la estrategia rememoró sus tiempos de fiscal, poniendo bajo la lupa los gastos de Mauricio Macri y con la ironía de armar una máquina tragamonedas en la calle para acusar al jefe de la Ciudad y al Gobierno nacional de tener pactos por el juego de los casinos.
En esa aspiración de conseguir una banca, está hoy el Partido Socialista, con Héctor Polino de aspirante a diputado nacional, divorciado de Elisa Carrió en la Ciudad de Buenos Aires (en otros distritos suma al Acuerdo Cívico), por el desencanto que les produjo la candidatura de Alfonso Prat Gay.
Otro que busca rememorar tiempos mejores es Luis Zamora, quien supo tener ocho legisladores porteños en un bloque que nació partido, cuando era conducido por Noemí Olivetto, por entonces también esposa del trotskista. Sin bloque ni matrimonio, Zamora hoy tiene un solo legislador, Gerardo Romagnoli, y no parece conquistar como en sus mejores momentos el voto bronca de la Capital Federal que parece emigrar hacia Pino Solanas.
Además de esa oferta, se agregan partidos debutantes como Iniciativa Verde, un sello que presume de ecologista y que en la Ciudad parece una rareza que no tuviera el marketing que ese tipo de nucleamientos logra en otras latitudes. Lo regentea un ex legislador y ministro de Jorge Telerman, Juan Manuel Velasco, quien va de candidato a diputado nacional. Buscó votos entre los cartoneros, comiendo con ellos un locro el 25 de Mayo pasado y vistió a sus militantes con mamelucos blancos para que salgan a la calle en forma de Brigada de Conciencia Ambiental, aunque no avanzaron en poses al estilo Greenpeace.
De la izquierda, el Partido Obrero de Jorge Altamira (candidato a diputado) intentará recuperar la banca que tuvo el dirigente en la Legislatura porteña, cuando eran otros tiempos y se renovó la totalidad de los escaños, 60, lo que hizo requerir menor cantidad de votos para el ingreso y aún no alcanzando un 3%, Altamira fue legislador. Es porque en la Ciudad no hay piso por ley, como se exige en el Congreso. En su pelea, el dirigente no sólo criticó a Macri, sino que embistió contra Pino Solanas, que cree le quita votos.
De la misma porción, Vilma Ripoll del MTS, que ya tiene una representante (Patricia Walsh) en el recinto porteño, también disputa una banca nacional, pero se presenta como segunda candidata a legisladora por su agrupación que acostumbra a socializar el mandato y si sale uno por cuatro años, como ella, renuncia a los dos para que termine el que sigue en la boleta. La enfermera reclamó en los temas de salud como parte de su campaña.
Repite, aunque ya fracasó en soledad anteriormente, el Partido de la Ciudad, que conduce el ex legislador porteño Jorge Giorno, quien tuvo la banca ingresando primero con el socialista ya fallecido Abel Latendorf y luego con Ibarra, y también ocupó un cargo de director en la Corporación Puerto Madero. Giorno, que lleva al ex juez Yrimia de candidato a diputado nacional, prometió, en una recorrida por La Paternal, impulsar una ley para que no paguen Ingresos Brutos los que facturen menos de $ 75 mil.
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