Conocida por su versión del “Anillo del Nibelungo” de Wagner ambientada en la dictadura militar de nuestro país, la artista ahora trasladó el clásico de Bizet a la frontera entre los EE.UU. y México
Carmen en la frontera. La argentina Valentina Carrasco llevó el “muro” de Trump a la ópera de Bizet.
Roma - La directora escénica argentina Valentina Carrasco abrió ayer la temporada estival de las termas romanas de Caracalla con una nueva versión de la ópera "Carmen", de Georges Bizet, a la que ubicó en un pueblito entre México y Estados Unidos, a los pies de un muro en el que conviven militares estadounidenses y habitantes mexicanos. Carrasco, que colabora desde hace casi dos décadas con el grupo La Fura dels Baus, se hizo conocida en Buenos Aires cuando fue convocada en 2012 para montar de urgencia el "Colón-Ring", una descomunal versión sintetizada en siete horas del "Anillo del Nibelungo" de Richard Wagner poco después que la directora contratada, Katharina Wagner (bisnieta del compositor y directora del festival de Bayreuth) abandonó el proyecto. La puesta de Carrasco aludió, a través de muchos símbolos, a la dictadura militar argentina.
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Su "Carmen" abre el primer acto con un muro que intentan saltar algunos personajes y en el que hay dibujado un rostro que recuerda al del presidente Donald Trump, delante del cual se desarrolla la historia entre Carmen, mexicana, y don José, militar norteamericano. Carrasco explicó a la prensa que su inspiración fue el género del western, del que se declara amante, y agregó que la "dualidad de caracteres" de los films del Lejano Oeste "también es muy importante para el personaje de Carmen, que viene de un contexto muy marginal".
"En la práctica existe esta diferenciación porque uno viaja a Estados Unidos y los peores trabajos los hacen los latinos sin papeles", continúa, y aclara que los mexicanos de su ópera representan a todos los latinoamericanos. Y "aunque Próspero Merimée, autor de la obra en la que se basa la ópera de Georges Bizet, habla de un desprecio de los gitanos hacia las otras razas", Carrasco opina que actualmente "más que un desprecio, hay un orgullo de quienes son". "Si un pueblo es marginalizado por tener una identidad, esto a su vez crea una reacción; si yo estoy orgullosa de mi identidad y alguien me viene a decir que mi identidad es inferior, evidentemente voy a tener una reacción", explica en cuanto a la situación de las minorías raciales y culturales en Estados Unidos.
La adaptación de Carrasco muestra una Carmen de carácter y coraje y también resalta el contexto marginal en el que nace, donde el contrabando, los prostíbulos y la violencia contra la mujer son recurrentes. "Para mí, el valor más importante de Carmen es que ama la libertad, que encuentra viviendo con contrabandistas", dice Carrasco, "y se encuentra más a gusto con el torero Escamillo". Don José la termina asesinando por celos. "Ella usa como instrumento de la libertad su cuerpo, porque como es una mujer pobre no tiene otra cosa", según la directora, que además ha elegido la ubicación de la ópera por motivos relacionados con la violencia de género.
"El feminicidio es algo que en Latinoamérica lamentablemente tiene unas estadísticas preocupantes", dice Carrasco, que destaca que sigue habiendo un elevado grado de violencia contra las mujeres "a pesar de los esfuerzos para que la igualdad vaya hacia adelante". La directora argentina reconoce que la idea de esta ubicación surgió tras observar una fotografía del desierto de México "que podría ser hasta Sevilla, y si puede ser Sevilla, puede ser Carmen".
"Las termas son enormes, así que debí pensar un contexto en el que pudiera hacer un matrimonio entre ellas y la escenografía". Carrasco ha ideado un espectáculo que califica de "divertido", en un escenario por el que desfilan esqueletos danzantes del Día de los Muertos, la virgen de Guadalupe y la corrida de toros final, que es representada a través de una piñata mexicana. En las construcciones de las termas que se alzan detrás del espectáculo se proyectan diferentes imágenes que ayudan a completar el escenario como carteles luminosos, indicaciones o el Monte Rushmore.
"Carmen", con dirección musical del español Jesús López Cobos, se representará en Caracalla hasta el 4 de agosto y cuenta con la italiana Veronica Simeoni y la georgiana Ketevan Kemoklidze alternándose en el papel protagónico. Además, el italiano Roberto Aronica y el español Andeka Gorrotxategi se turnan en la interpretación de Don José.
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