6 de enero 2011 - 00:00

Carrió mira 2011 con diagnóstico de vuelta a 2009

Elisa Carrió ayer en La Plata con Javier Mor Roig y Juan Carlos Morán, sus candidatos para esa ciudad y para la gobernación.
Elisa Carrió ayer en La Plata con Javier Mor Roig y Juan Carlos Morán, sus candidatos para esa ciudad y para la gobernación.
Elisa Carrió ratificó ayer que competirá en las presidenciales de octubre sin alianzas. Terminó de clausurar -si es que quedaba alguna expectativa- cualquier posibilidad de acuerdo con la UCR, el socialismo o el GEN de Margarita Stolbizer. «Vamos solos», tituló.

La jefa de la Coalición Cívica inauguró ayer la temporada electoral con una recorrida de campaña por La Plata, donde se mostró con su candidato a gobernador, Juan Carlos Morán, y con el senador Javier Mor Roig, aspirante a la intendencia local.

Hoy seguirá esa ronda: en Capital, presentará junto a Morán las bases programáticas para la provincia. Morán, su delfín en Buenos Aires, trabajó cuatro meses con un equipo de 200 profesionales para confeccionar el plan de gestión que detallará hoy.

La determinación de Carrió, detallada a sus colaboradores, de no sellar acuerdos electorales se sostiene sobre el diagnóstico que hizo para 2011 que gira, en esencia, sobre un factor básico: en unos meses, Cristina de Kirchner bajará en intención de voto.

Carrió elaboró un diagnóstico según el cual, en algunos meses, la Presidente estará -en términos electorales- igual que a mediados de 2009. Es decir: oscilará entre los 25 y los 30 puntos de intención de voto, cifra insuficiente para garantizar un triunfo en primera vuelta.

Frente a ese hipotético escenario, la dirigente advierte que la disputa de la oposición se volverá a centrar -como un año y medio atrás- en disputarse el segundo lugar, para entrar en el balotaje contra Cristina.

Esa posibilidad, asegura la candidata, se potencia ante la polarización del arco opositor en el que se imagina compitiendo con Pino Solanas y Mauricio Macri -afirma que tienen, con esos, más votantes en común que con la UCR- mientras que observa al radicalismo en crisis.

Por eso, en su diseño táctico, no cree necesario ningún acuerdo electoral con la UCR o el PS. Aporta, además, otro criterio: sostiene que en soledad mantiene la imagen de «no acuerdistas» y opositores a ultranza del Gobierno, elementos que -cree- le darán resultado en la carrera electoral.

Ese diagnóstico -cuya rigurosidad o error sólo comprobará el paso del tiempo- impone los tiempos para la disputa bonaerense. Allí, sin segunda vuelta, Morán depende de la performance nacional de Carrió. Así y todo, el diputado planea una campaña intensa de instalación.

En los próximos días, hará campaña en la costa atlántica -Pinamar, Gesell, entre otros destinos- y durante la semana recorrerá el conurbano bonaerense.

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