6 de julio 2011 - 00:00

Caso Verna: PJ busca otro candidato y el Gobierno reivindica el dedazo K

Carlos Verna, Jorge Landau, Juan Manuel Abal Medina
Carlos Verna, Jorge Landau, Juan Manuel Abal Medina
La Justicia electoral de La Pampa otorgó ayer un plazo extra de tres días para que el Partido Justicialista acerque una propuesta para resolver el entuerto que se generó tras la renuncia a la candidatura a gobernador que presentó, anteayer, Carlos Verna.

Para hoy se programó una cumbre del Consejo del PJ pampeano. En ese encuentro se analizarás las variables para subsanar el vacío que dejó el portazo de Verna. Está hueco el máximo renglón de la boleta partidaria. Los formatos para llenarlo están en evaluación.

En tanto, la Casa Rosada reaccionó ayer ante las quejas del renunciante que atribuyó esa decisión al modo en que el Gobierno nacional manejó el diseño de las boletas del Frente para la Victoria en La Pampa. No fue, se sabe, distinto al de otros territorios.

Verna, a la hora de explicar su renuncia, objetó que «no aceptaron nuestros candidatos, lo comunicaron cuando estaba cerrando las listas», además de plantear que «esto no me da seguridad para el acuerdo de cara a la gobernabilidad» por la tensión futura entre la Nación y la provincia.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, encarnó la respuesta más política. «El peno es una federación de partidos municipales y provinciales. El peronismo es un movimiento nacional que conduce Cristina de Kirchner», dijo el ministro.

Fernández, aunque focalizó la cuestión en la centralidad presidencial, evitó -algo que no hace con otros dirigentes como, por ejemplo, Mauricio Macri- un ataque frontal a Verna.

Prefirió, en eso, defender el derecho de la Presidente a incidir en la confección de las listas oficiales.

«No sé si tiene la decisión directa, pero que tiene todo el derecho del mundo de incidir no tengo ninguna duda. En el movimiento justicialista ha sido así toda la vida», aseguró.

Juan Manuel Abal Medina, secretario de Medios, eligió una vía menos arriesgada: twitteó la desmentida a una versión radial sobre que Verna habría dicho que habló con él, cuando según el funcionario jamás hablaron.

Sofisticación

Después, buscó un giro sofisticado e irónico, para referirse a la deserción de Verna. «¿Será que esta verdadera fábula de Verna, y no de Esopo, fue construida para bajarse de la candidatura con otro argumento que no fuera el simple miedo a perder?».

Antes del sábado, el expediente Verna deberá estar resuelto. Ayer se evaluaban dos alternativas:

  • La más simple era que Norma Durango, candidata a vice, sea elevada a postulante a la gobernación y uno de los dirigentes que integran la lista de diputados. Lo más razonable, según se confiaba anoche, era que quede como vice Juan Pablo Morisoli, que encabeza la lista de diputados provinciales del FpV. De esa manera, se produciría un corrimiento y todos los cargos quedarían ocupados. 

  • La otra alternativa, con un dejo exótico, era interpretar que la renuncia de Verna implica la renuncia de la fórmula, ante lo cual habría que definir a un nuevo binomio que podría surgir de los candidatos presentados para otros cargos o, directamente, integrarse con figuras que no están en las actuales.

  • Un matiz sobre ese diseño es que Durango también renuncie y ante la ausencia de fórmula, se pida un «waiver» para inscribir nuevos nombres. Ese planteo sería, relatan los expertos, fácilmente judicializable porque el plazo para anotar postulantes ya venció y permitir que se evada esa disposición, derivaría en un conflicto judicial.


  • Como si fuese poco, tras la dimisión de Verna, quedó un clima tenso entre sus seguidores y el sector de Rubén Marín, a quien le atribuyen haber operado para que la Casa Rosada voltee a los candidatos arrimados por Verna. Frente a la eventualidad de un conflicto en el PJ, se tenía en carpeta la posibilidad de tener que intervenir el partido para evitar que la crisis se profundice.
  • Dejá tu comentario