1 de diciembre 2010 - 00:00

Castigos K, rebote “criollo” de WikiLeaks

La filtración de cables secretos de EE.UU., difundida por el site WikiLeaks, donde figuran duras referencias de Sergio Massa sobre Néstor y Cristina de Kirchner, desató ayer una cacería en torno del ex jefe de Gabinete que alienta una candidatura a gobernador bonaerense.

El capítulo local de ese episodio perfila al intendente de Tigre como la primera víctima criolla de la revelación de informes reservados, aunque en ese pelotón aparecen también otros dirigentes, como Mauricio Macri y el ex ministro Alberto Fernández.

En Casa Rosada ayer se mantuvo la regla del silencio pero, de manera oficiosa, se transmitió el malestar por los dichos de Massa respecto de que la Presidente -según reprodujo el diario El País- estaba «sometida» a su marido a quien habría calificado como «psicópata» y «monstruo».

Acercamiento

El momento no pudo ser peor: tras la muerte del patagónico, Massa había iniciado un acercamiento con el Gobierno que se expresó en dos encuentros que mantuvo con el jefe de Gabinete Aníbal Fernández y con el ministro del Interior, Florencio Randazzo.

Ambos contactos habían sido bendecidos por Cristina de Kirchner y formaban parte de un proceso de consolidación del espacio K con la incorporación de referentes que, como Massa, en el último tiempo expresaron posturas distantes o críticas respecto del Gobierno.

Pero la divulgación de las referencias que el tigrense, ex titular de la ANSES durante el mandato de Kirchner y ex jefe de Gabinete de Cristina de Kirchner, generó una ola crítica. Anoche, en círculos oficiales y del PJ, se hacían diagnósticos brutales sobre el destino político de Massa.

Se habló, además, del «enojo» presidencial y de futuros castigos, por parte del Gobierno, al intendente de Tigre por sus manifestaciones.

El cable citado fue redactado por la actual embajadora de Estados Unidos en Buenos Aires, Vilma Martínez, y remite a una cena que compartió con Massa y su esposa, Malena Galmarini, en diciembre de 2009 en la casa de un economista donde, incluso, Galmarini -según el cable- habría sugerido a su marido que modere sus críticas.

Allí, según el relato de Martínez, Massa afirmó que era imposible que un Kirchner gane las elecciones de 2011, al tiempo que habló del «sometimiento» de la Presidente a su esposo y afirmó que sin éste, Cristina de Kirchner gestionaría mejor.

Massa desmintió haber hecho esas afirmaciones. Aseguró que «jamás usó referencias peyorativas» sobre Kirchner y desafió a la Embajada de Estados Unidos a que dé precisiones sobre con quién mantuvo reuniones políticas.

La filtración de informes reservados golpeó, también, a Mauricio Macri. «La reunión sirvió -escribe Martínez- para recordarnos su brusquedad, su maniquea visión del mundo y su incomodidad con las sutilezas de las comunicaciones interpersonales. Cortó la reunión abruptamente a los 20 minutos». Y completa: «Son cualidades que comparte con Néstor Kirchner, su gran rival político».

También hay una mención a Alberto Fernández, a quien se cita afirmando que los Kirchner sólo tenían «20 puntos» en intención de votos conformado por seguidores «fundamentalistas». Sobre ese dirigente se anunciaban, ayer, también represalias de la Casa Rosada.