15 de octubre 2014 - 00:00

Cataluña hará su consulta (pero será sólo simbólica)

A pesar de la decisión de detener la consulta por considerarla fuera de la legalidad española, los grupos separatistas mantienen el respaldo al presidente regional catalán, Artur Mas.
A pesar de la decisión de detener la consulta por considerarla fuera de la legalidad española, los grupos separatistas mantienen el respaldo al presidente regional catalán, Artur Mas.
Barcelona - El jefe del Gobierno de Cataluña, Artur Mas, renunció ayer oficialmente al referendo independentista que había convocado para el 9 de noviembre en la región del noreste de España, pero anunció que ese día medirá el sentimiento secesionista con una consulta pública alternativa sin validez. "Habrá mesas, habrá urnas y habrá papeletas", manifestó Mas en la sede del Gobierno catalán, en Barcelona, donde planteó esa consulta alternativa como un avance de las elecciones plebiscitarias.

El Gobierno español de Mariano Rajoy, que se negó a negociar con Mas un referendo del tipo del que celebró recientemente Escocia, llevó la consulta de autodeterminación al Tribunal Constitucional porque sólo el Estado central puede convocar referendos. La Corte la suspendió hace unas semanas y el líder catalán, que ayer habló del Estado español como "adversario", asumió el lunes por la noche ante los partidos pro consulta que no puede organizar una cita oficial con las urnas en contra de la legalidad española.

La que anunció ayer en la región de 7,5 millones de habitantes mantiene la pregunta original "¿Quiere que Cataluña sea un Estado? En caso afirmativo, ¿quiere que sea independiente?"- pero es sólo un sucedáneo del referendo de autodeterminación, para disgusto de los partidos independentistas que hasta ahora lo han acompañado.

Dirigiéndose a ellos, Mas puso sobre la mesa la opción de unas elecciones regionales ordinarias a las que los partidos independentistas otorguen carácter plebiscitario con una lista conjunta y un programa conjunto con la secesión como único punto. "La consulta definitiva, con plenas y totales garantías, solo se podrá hacer a través de elecciones que los partidos transformen en un referendo de facto", manifestó. "Unas elecciones con lista conjunta y programa conjunto, de forma que el voto se interprete en el mundo entero como la victoria o la derrota (del secesionismo)".

El Gobierno de Rajoy anunció a través de su vicepresidenta y del ministro de Justicia que estudiará si impugna la "nueva ocurrencia" de Mas para el 9 de noviembre.

Los partidos catalanes pro referendo escenificaron entre tanto la ruptura con el líder catalán tras su renuncia a celebrarlo bajo la prohibición del Tribunal Constitucional.

Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), socia del líder catalán y de CiU -su partido- en el Parlamento regional en los dos últimos años, condiciona la lista conjunta a una proclamación unilateral e inmediata de independencia tras una victoria en las urnas.

Según todas las encuestas, ERC es el partido más beneficiado por el proceso independentista en Cataluña. Es la segunda formación en el Parlamento regional, pero los sondeos muestran que en intención de voto ha superado a la CiU de Mas ya hace tiempo.

Su líder, Oriol Junqueras, reclamó ayer al jefe del Ejecutivo catalán elecciones para lograr "una mayoría parlamentaria para declarar la independencia de Cataluña". "Cuesta confiar en quien no cumple los acuerdos", dijo Junqueras sobre Mas, tras dar por roto el pacto de las fuerzas soberanistas.

En Madrid, Rajoy celebró la renuncia de Mas a organizar una consulta ilegal. "Que no se celebre el referendo es una excelente noticia", dijo poco antes de que Mas anunciara sus nuevos pasos en Barcelona.

El líder de la oposición española, el socialista Pedro Sánchez, llamó a Rajoy a abrir un diálogo con Mas y "ofrecer una solución política a un problema político". "Debemos acabar con el cruce de monólogos, de reproches y comenzar el tiempo del diálogo", escribió en su cuenta de Twitter.

En tanto, Quim Arrafat, del partido independentista alternativo las CUP, dijo sentirse "engañado" tras considerar que la consulta de Mas ahora es "partidista y no popular", aunque apostó por "sacar las urnas a las calles porque es un acto de desobediencia y desafió al Estado español". "Que nadie se rinda antes de tiempo. Urnas, urnas y más urnas", afirmó.

El porcentaje de catalanes a favor de la secesión no está claro, sin embargo. Las encuestas se mueven en una horquilla de entre el 35 y el 55 por ciento.

Agencias AFP, ANSA y DPA

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