13 de diciembre 2010 - 00:00

Cautela en el mercado por el FMI y Francia

Los inversores están paralizados. Esperan novedades de esta visita del FMI y del Club de París para ver qué hacen con sus carteras. Ellos están tan quietos que en las últimas dos ruedas en el Mercado Abierto Electrónico se operaron cifras mínimas que representaron el 50% del volumen habitual.

No hay motivos para la euforia, pero tampoco para la depresión, y esto explica las leves subas y bajas de los títulos públicos.

Un ejemplo concreto fue lo que ocurrió en el sector de los bonos del canje de la deuda. El Discount y el Par en pesos quedaron sin cambios, mientras los cupones PBI, que venían de interesantes alzas, avanzaron hasta el 0,80%. Hay que aclarar que estos derivados se manejan con otras reglas porque no sólo cobrarán renta a fin de 2011 por el crecimiento de este año, sino que también lo harán a fin de 2012 porque se espera que el próximo año la economía crezca más del 5%. Los cupones pagan renta cuando el PBI de la Argentina crece por encima del 3,50%.

Otro ejemplo de la cautela son los títulos nominados en dólares de mediano plazo que tienen rentas cercanas al 10%. El viernes tuvieron retrocesos leves. El Boden 2015 bajó el 0,26% y el Bonar X, el 0,18%. Esta imperceptible caída confirma que nadie deshace sus carteras, pero tampoco las acrecienta. La inmovilidad es absoluta. Los más firmes son los Bocan 14 y 15. Son títulos distintos a los indexados porque pagan tres puntos por encima de la tasa Badlar, que el jueves rompió el techo del 11% anual. La Badlar se forma con el promedio diario de lo que pagan los bancos por plazos fijos a 30 días de más de $ 1 millón. Los Bocan nacieron con los canjes del préstamo garantizado y de algunos bonos en pesos próximos a vencer. El viernes, después de los cupones, fueron los papeles que más subieron y los más negociados, con avances de hasta el 0,67%.

Los más vulnerables, en este momento, son los papeles posdefault en pesos. Estos son de corto y mediano plazo y tienen menos chances de recuperar las pérdidas que les dejaron las malas mediciones de la inflación por parte del INDEC. Las excepciones son el Bogar 18, que paga renta todos los meses, y el Bocon Pr 13, que es el que tiene la renta más elevada del menú al rendir el 9% sobre la inflación. La suerte de estos activos está íntimamente ligada a como mida el Gobierno la inflación.

El que permite que existan estas pausas sin nervios es el dólar, que sigue en estado vegetativo. La presión de los exportadores obliga al Banco Central a hacer fuertes compras cada día para evitar que caiga. El viernes el dólar en el Forex-MAE, la principal plaza mayorista, cayó dos milésimas a $ 3,9750, a pesar de que la mesa de dinero del Banco Central compró u$s 40 millones.

En las casas de cambio siguió a $ 4, pero en la plaza marginal siguió en alza por la falta de billetes de $ 100. El «blue» vale $ 4,04 y muchos se preguntan si no es un buen negocio para el Gobierno la ausencia de dinero físico que puede reforzar el uso de dinero del circuito legal.

Con este panorama, la mejora de los títulos públicos está directamente ligada a que se avance en las negociaciones con el Club de París y a que el FMI no encuentre obstáculos para su tarea. El otro problema es que la renta de los bonos del Tesoro de Estados Unidos subió porque al mejorar el mercado bursátil muchos asumieron riesgos y vendieron los títulos norteamericanos provocando una baja del precio.

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