Las miradas estuvieron ayer en Washington, donde el Departamento de Comercio anunció que el PIB creció en el segundo trimestre a un ritmo anual del 2,3%, recibido con frialdad en los mercados porque quedó por debajo de los pronósticos. Sin embargo, los inversores sí pudieron celebrar un dato mejor de lo esperado sobre el mercado laboral, ya que las peticiones del subsidio por desempleo subieron la semana pasada en 12.000, pero menos de lo que habían calculado los expertos. Otro dato que vendría a avalar las tesis de quienes apuntan a que la esperada subida de las tasas de interés está cada vez más cerca y que la Fed se decantará finalmente por septiembre para el encarecimiento del precio del dinero.
La temporada de resultados empresariales no contribuyó a mejorar los ánimos en Wall Street ya que la multinacional Procter & Gamble decepcionó con una fuerte caída de sus beneficios y sus acciones lideraron las pérdidas en el Dow con una contundente caída del 4%. Hoy será el turno de las petroleras Exxon Mobil y Chevron, que darán a conocer sus cuentas con la atención puesta en el impacto que haya tenido la caída del crudo.
| Agencia EFE |

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