El autor del corralito de 2001, Domingo Cavallo, utilizó su blog para presentar sus escenarios para 2015. Si bien se manifestó optimista en cuanto a que no habrá una situación terminal como la del final del Gobierno de Alfonsín, sí contempla la posibilidad de un “Rodrigazo”. En el peor escenario estima el “blue” en $ 50.
Descarto que se llegue con una situación tan extrema como la del final del Gobierno de Alfonsín, cuando ya la hiperinflación había producido una dolarización de facto de la economía, porque creo que las favorables condiciones de la economía internacional y la alta productividad del campo argentino, ayudarán a evitar ese final.
El mejor escenario: la inflación en 40% anual, el dólar "blue" en $ 22 y el oficial a $ 15. Salarios y jubilaciones caerán en términos reales un 14% y el gasto público, un 20%. El PBI caerá el 3% en 2014 y un 5% en 2015. Los índices de desocupación, pobreza e indigencia habrán aumentado a más del doble de los que actualmente publica el INDEC y no serán muy diferentes a los que había en octubre de 2001.
El peor escenario: la inflación en 100% anual, el dólar blue a $50 y el oficial a $ 25. Salarios reales y las jubilaciones habrán caído casi un 30% y el gasto público, un 30%. Los índices de desocupación serán similares a los del mejor escenario, pero los de pobreza e indigencia se parecerán a los de mayo de 2002, bastante más elevados que los de octubre de 2001.
La diferencia entre los dos escenarios surge de que, en el mejor, el Gobierno deja de perder reservas y hace efectivo el uso de la alta tasa de las Lebac dejando que funcione un mercado cambiario libre y legal, sin intervención del BCRA. Por el contrario, en el peor escenario el BCRA pierde reservas; por funcionar como mercado ilegal, el mercado libre no atrae capitales del exterior, pese a la elevación de las tasas de las Lebac. Otra diferencia fundamental es que en el mejor escenario, el Gobierno logra eliminar gradualmente 2/3 de los subsidios que pagó en 2013 para mantener congelados los precios de los servicios públicos. Para ello autoriza aumentos significativos en todas las tarifas.
La caída del nivel de actividad económica es semejante en los dos escenarios. La recesión es casi independiente de las políticas que se apliquen, porque viene predeterminada por los desequilibrios y cuellos de botella acumulados durnate los 12 últimos años y por la desaparición completa de la inversión privada. No hay nada que el Gobierno pueda hacer para evitar esta recesión.
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